Cataluña supera nuevamente a Madrid en número de afiliados a la Seguridad Social, impulsada por el auge del turismo | Economía
La reactivación del turismo ha permitido a Cataluña superar de nuevo a la Comunidad de Madrid en el número de afiliados a la Seguridad Social, tras tres meses de liderazgo madrileño. Según los últimos datos de afiliación, correspondientes a marzo, Cataluña cuenta con 3.882.774 afiliados, es decir, 3.354 más que Madrid, que tiene 3.879.420. Tradicionalmente, Cataluña había estado por delante de Madrid en cuanto a afiliados desde la implementación de los registros actuales en enero de 1999. Sin embargo, esta tendencia se modificó en diciembre pasado, cuando la región capitalina alcanzó un mayor número de afiliados, y ese cambio se mantuvo durante dos meses. Ahora, esta situación se revierte, principalmente por el impulso del turismo durante la Semana Santa; no obstante, los expertos consideran que se trata de un fenómeno puntual, sugiriendo que, a largo plazo, el sorpasso madrileño se reinstaurará.
Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Pablo de Olavide, opina que el último registro mensual no alterará una tendencia consolidada. “Los datos de marzo son un hecho puntual. Cataluña posee una estructura productiva diversa, pero la estacionalidad del turismo tiene impacto; hay momentos, como en Semana Santa, donde la creación de empleo se incrementa notablemente. Aunque el turismo genera muchos puestos de trabajo, no todos se mantienen a largo plazo”, explica. Javier Vázquez-Grenno, profesor de la Universidad de Barcelona e investigador en el Institut d’Economia de Barcelona (IEB), también ve esta cifra como circunstancial: “Cataluña siempre había estado por encima, pero en años recientes la diferencia se iba reduciendo. Lo de marzo es momentáneo, ya que el crecimiento en afiliados en Cataluña proviene del turismo, especialmente en Girona y Tarragona. Es posible que durante el verano se mantenga, pero todo indica que la tendencia de liderazgo de Madrid se mantendrá”.
Más allá de los datos mensuales, resulta crucial entender cómo Madrid ha logrado avanzar en afiliación hasta ubicarse por delante desde diciembre. Según los especialistas, es probable que esta posición se sostenga y se consolide con el tiempo.
Cataluña cuenta con 8,15 millones de habitantes, un millón más que la Comunidad de Madrid, que tiene 7,13 millones. Este mayor número de habitantes en la comunidad catalana, junto con la sólida historia de su industria y turismo, ha hecho que tradicionalmente Cataluña haya superado a Madrid tanto en afiliados a la Seguridad Social como en aportaciones a la riqueza nacional. Sin embargo, esta tendencia comenzó a cambiar en la segunda década del milenio.
En relación con la producción de riqueza, la Comunidad de Madrid ha superado a Cataluña desde hace algunos años. Desde el año 2000, cuando la economía madrileña era un 7,5% inferior a la catalana, la brecha se fue cerrando hasta 2012, año en que Madrid superó a Cataluña por primera vez, y sucesivamente en 2017, en el contexto del proceso independentista, momento a partir del cual la economía de la región capitalina ha mantenido un crecimiento por encima de la catalana. Esto también se refleja en la proporción respecto al total; el año pasado, la diferencia fue estrecha: en 2025, según avances estadísticos, Cataluña aportó el 19,86% del PIB español, mientras que Madrid aportó el 19,96%.
En el ámbito de afiliación a la Seguridad Social, el sorpasso tardó más en materializarse. En el primer registro de la serie histórica, en enero de 1999, Cataluña tenía 2,54 millones de afiliados, frente a los 2,06 millones de la Comunidad de Madrid. El liderazgo de Cataluña en afiliación se mantuvo hasta diciembre de 2025, cuando Madrid superó a Cataluña por 7.607 afiliados. Esta primacía se mantuvo también en enero de este año, con 18.100 afiliados más, y en febrero, con 7.342 afiliados adicionales.
“Esta evolución se explica más por las acciones de Madrid que por lo que deja de hacer Cataluña”, aclara Hidalgo. “Por su ubicación y el efecto de la capitalidad, aunque este ya no sea tan relevante, Madrid capta una gran cantidad de empleo, gracias a la concentración de empresas, el surgimiento de nuevas actividades y la inversión directa. Estas magnitudes son considerablemente grandes en comparación con su población”, añade. “Madrid actúa como un embudo para otras regiones, como Andalucía o Extremadura, que pierden empleados, sobre todo cualificados, que se transfieren allí”, ilustra el profesor, aunque esto no sucede con Cataluña, que tiene incentivos como salarios elevados y baja tasa de desempleo que retienen a esos trabajadores.
“Es un aspecto estructural; Madrid es una economía que ha crecido mucho, incluso en turismo, sobre todo en el que no es estacional. La ciudad resulta atractiva y está en tendencia”, señala Vázquez, quien destaca las fortalezas de la región central: el efecto de la capitalidad sobre el empleo público, aunque este no haya cambiado mucho, la atracción de empresas extranjeras y de nuevas tecnologías, atraídas por la baja fiscalidad, y la apuesta de Madrid por competir en sectores antes vinculados a Barcelona, como la Fórmula 1.
Aunque las tendencias generales apuntan a un dominio de la Comunidad de Madrid, eso no excluye que Cataluña pueda nuevamente ocupar el primer lugar en la generación de afiliados. En este sentido, el turismo juega un papel determinante. “Cataluña no depende exclusivamente del turismo, a diferencia de las Islas Baleares o Canarias. Sin embargo, en ciertos momentos se benefician en términos de empleo, lo cual es un efecto diferencial que Madrid no tiene”, concluye Hidalgo.



