Comida y recorrido por Madrid.
La relación entre Blanca Romero y Quique Sánchez-Flores sigue en su mejor momento. A pesar de los rumores de una posible separación a mediados de febrero, luego de que dejaran de seguirse en redes, la pareja fue vista nuevamente juntos y muy cómplices en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, cerrando así la puerta a las especulaciones sobre su ruptura.
“No, no, no, todo está bien. La verdad es que cuando te enamoras, te da por hacer cosas más extraordinarias al inicio y prefiero mantener la discreción que siempre he tenido. Todo sigue igual y ya está, sin más, ¿no?», comentó la modelo sobre su decisión de dar “unfollow” al entrenador. Para ella, Instagram es simplemente «una herramienta de trabajo» y admite que a veces se le dificulta «mantener el control al compartir ciertas cosas».
De hecho, no es la primera vez que opta por medidas para cuidar su privacidad. Como mencionó, “con Martín también lo hice, de Martín porque a él tampoco le gusta, y siendo menor de edad, busco un poco más de privacidad y compartir diferente tipo de cosas con mis seguidores”.
En un tono muy sincero, admitió que sí habían tenido una discusión, pero minimizó el asunto ante las cámaras. «A ver, siempre fui celosa, sí, pero no, no tiene nada que ver con… Es algo más coherente de lo que Podéis imaginar. Todo está bien, gracias», concluyó Romero sobre el tema.
Nueva cita en Madrid
La pareja se ha reunido nuevamente en Madrid para disfrutar de una cita romántica en la capital. Después de un almuerzo en el barrio de Salamanca, Blanca y Quique fueron fotografiados paseando por la ciudad, derrochando amor y complicidad, muy cariñosos. Después de los rumores de separación, la modelo y el entrenador están viviendo su mejor momento sentimental.



