Conoce a Pilar Boyero: La Profesora de Copla que Renueva el Género para las Nuevas Generaciones.
Pilar Boyero tenía todo para brillar en los tribunales, pero su corazón palpitaba con la copla. Un día decidió: “¡Basta!” y dejó la toga por los escenarios. Desde entonces, su objetivo es claro: evitar que la copla muera, transformarla y llevarla a los jóvenes.
¿Pensabas que la copla era cosa del pasado? ¡Equivocado! Hoy se estudia en Harvard y Stanford, donde la llaman el género de las “Spanish Divas” y rinden homenaje a leyendas como Concha Piquer y Sara Montiel.
Pilar no se queda atrás: ha lanzado más de 8 discos de estudio, es presentadora y colaboradora en radio, ha ofrecido conciertos por todo el país y también enseña y da conferencias. Especialista en copla, ha estado impartiendo conferencias durante más de 19 años. Por eso la conocen como “La Catedrática de la Copla”. Ha recibido numerosos premios por su labor en la recuperación del patrimonio musical y cultural de este género.
¿Y ahora? Se avecina algo grande: “Solano a la orilla de mi boca”, un homenaje al Maestro Solano, el genio detrás de clásicos como ‘Tengo miedo’ o ‘A tu vera’. Grabado con la Orquesta de Extremadura y con colaboraciones de Carmen París, Clara Montes y Enrique Heredia “Negri”, este disco revive las canciones que lograron brillar a grandes artistas como Rocío Jurado, Lola Flores y Juanita Reina. Con este proyecto, Pilar no solo rinde homenaje a un gran maestro, sino que demuestra que la copla sigue viva y más fuerte que nunca.
Pilar Boyero: “La copla seguirá viva mientras siga fusionándose con el mundo”
La extremeña Pilar Boyero se muestra abierta en esta entrevista, reflejando la sinceridad y pasión que la caracterizan. Entre recuerdos, reivindicaciones y sueños musicales, repasa una trayectoria marcada por la copla, la figura del ilustre Juan Solano Pedrero, el maestro Solano, y una mirada siempre abierta a nuevas fronteras sonoras, especialmente Cuba.
Cuando comienza a hablar, Pilar deja en claro que su vida está indisolublemente ligada a la música. La copla —su refugio, su arma y su identidad— se manifiesta en cada frase. Dice amarla porque “cuenta historias breves y contundentes, historias que se clavan”. En ese nivel emocional, recuerda su vínculo con la naturaleza y cómo, en lugar de escuchar relatos ajenos, prefiere experimentar los lugares por sí misma.
Su conexión con la copla se estableció rápidamente, en gran parte gracias a Juan Solano, una figura clave en este género. Boyero evoca su debut en Cáceres, en un homenaje al maestro, un momento que definió su trayectoria. “Fue la primera vez que pisé un gran escenario, y lo hice de su mano”, comenta.
Solano surge una y otra vez en la conversación. Pilar se lamenta de que en su ciudad natal aún no haya una estatua que reconozca su legado. “No puede ser que alguien tan fundamental pase desapercibido aquí, cuando en universidades como Harvard estudian nuestra copla”, afirma con determinación. También defiende la dimensión literaria del género y reivindica a figuras como Rafael de León, “un poeta inmenso que merece un lugar en la memoria cultural del país”.
Con emoción, Boyero recuerda algunos de los momentos más intensos de su carrera: los homenajes a Solano, la colaboración con la Orquesta de Extremadura y la gira nacional que la llevó a recorrer el país junto a músicos que admira profundamente. Habla con especial afecto de la grabación de uno de sus discos en el Teatro Romano de Mérida, un proyecto en el que —asegura— “Solano estuvo presente en cada nota”.
También celebra las colaboraciones que ha logrado a lo largo de su carrera, artistas a quienes considera amigos y cómplices de su música. Son, dice, una parte esencial de los más de treinta años que lleva entregada a la copla.

La artista reflexiona sobre el estado actual del género. Reconoce que la copla atraviesa una crisis creativa por la escasez de nuevos autores, lo que a veces la hace parecer un estilo anclado en el pasado. Sin embargo, lejos del pesimismo, observa un resurgimiento entre el público joven: “Empieza a descubrirla, a entenderla, a sentirla”, expresa con esperanza. Cree que es crucial educar a las nuevas generaciones en la copla, el flamenco y la zarzuela, géneros que, en su opinión, deberían ser valorados con el mismo orgullo con que otros países celebran sus tradiciones musicales.
Hablando de influencias, Pilar Boyero reconoce que su música lleva el sello de Cuba. “Por mucho que intente evitarlo, me salen los ritmos de allí: la salsa, el bolero…”, confiesa entre risas. Para ella, la fusión no es una concesión, sino la clave para que la copla permanezca viva, una idea que —recuerda— también compartían Marifé de Triana y Rocío Jurado.
Agradece a Cuba lo que le ha aportado: colaboraciones con la Orquesta Aragón, con Buena Fe y proyectos que, asegura, “me han transformado como artista y como persona”. Actualmente está trabajando en un disco junto a El Septeto Santiago, “mi familia musical en la isla”, dice con afecto.
Antes de despedirse, lanza una invitación sencilla y honesta: “Que la gente escuche mi música, que se acerque sin prejuicios. Y gracias por este tiempo”.
Así se expresa Pilar Boyero, una mujer que no solo canta copla: la vive, la piensa y la proyecta hacia el futuro con una convicción que desarma. Ha sido un placer escucharla.
Discografía:
Pilar Boyero, además de “Solano a la orilla de mi boca”, cuenta con otros ocho discos: “El cante mío”, “Pilar Boyero canta al Maestro Solano”, “Una vida entera”, “Coplas de puñalá”, “Cáceres-Manhattan”, “Por siempre Carlos Cano”, “Cuba por coplas” grabado con la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, en La Habana, y “Notas de viajes”, el segundo volumen de su tributo al artista Carlos Cano, con colaboraciones de Israel Rojas y Pablo Cano, hijo del artista granadino.



