El asteroide 2024 YR4 no impactará la Luna: pasará a 20,000 kilómetros en 2032 | Ciencia
La última vez que se perdió de vista al asteroide 2024 YR4, ya se había confirmado que no representaba una amenaza para nuestro planeta, aunque había un 4% de probabilidades de que pudiera impactar contra la Luna el 22 de diciembre de 2032.
Gracias a recientes observaciones realizadas con la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam) del Telescopio Espacial James Webb, los astrónomos han comprobado que el 2024 YR4 no chocará con la Luna. En su lugar, pasará a una distancia segura de más de 20,000 kilómetros, como han confirmado las agencias espaciales de EE. UU. (NASA) y de Europa (ESA).
☄️We’re happy to announce that on Dec. 22, 2032, asteroid 2024 YR4 will sail by the Moon at a distance of 13,200 miles based on new data from @NASAWebb. Our Planetary Defense Program has tracked this potentially hazardous asteroid since late 2024. https://t.co/9DP3Cui5m3
— NASA Space Alerts (@NASASpaceAlerts) March 5, 2026
En las mediciones de febrero de 2025, el asteroide alcanzó el nivel de riesgo de impacto más alto registrado hasta la fecha, con más de un 3% de probabilidades. Sin embargo, un mes después, ese riesgo fue descartado gracias a observaciones y datos más recientes.
El 2024 YR4 es un asteroide alargado de unos 60 metros de longitud. Cuando se alejó de la Tierra y dejó de ser visible la primavera pasada, se pensó que no regresaría hasta 2028. No obstante, un equipo internacional detectó dos breves ventanas de oportunidad en febrero de 2026. Los científicos esperaban que el Webb pudiera captar este pequeño objeto frente a un fondo estelar, cuyas posiciones se conocen con precisión gracias a la misión Gaia de la ESA.
El análisis ha permitido utilizar la excepcional resolución del Webb para rastrear un objeto casi invisible a millones de kilómetros de distancia y, a partir de esto, predecir su posición con precisión para dentro de casi siete años.
“Ha sido un trabajo impresionante el poder determinar las coordenadas del objeto en el plano del cielo y usar esa información para recalcular su órbita y, posteriormente, la posibilidad de un impacto en la Luna”, explica Juan Luis Cano, de la Oficina de Protección Planetaria de la Agencia Espacial Europea, que ha colaborado en las observaciones. Luego, los algoritmos de la NASA, entre otros, han utilizado esos datos para confirmar que no había riesgo de colisión con la Luna”, añade.
La planificación y análisis de estas observaciones resultaron de una colaboración estrecha entre el Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra de la ESA, el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA y la misión Webb, informa la ESA. Al comparar la posición del 2024 YR4 con las estrellas de fondo, el equipo logró medir su órbita con la precisión necesaria para descartar definitivamente el impacto lunar en 2032.



