El choque de tráfico entre dos conductores bajo los efectos de drogas que causó la muerte de un médico en la M-30, mientras circulaban a 180 km/h.
Los presuntos responsables de la muerte por homicidio del médico de Urgencias de la Fundación Jiménez Díaz, Juan Alfredo López, de 35 años, en la M-30, estaban bajo el efecto de drogas y alcanzaron casi los 180 kilómetros por hora en una absurda carrera de tráfico … que resultó fatal para el doctor, pero no para ellos. La víctima tenía una esposa, un niño de apenas 11 meses y otro en camino que jamás llegó a conocer. Ahora, ambos acusados enfrentan 15 años de prisión, la pena máxima por este delito, en el juicio que comenzará el 7 de abril ante un tribunal del jurado.
En el escrito de acusación provisional, al que ha tenido acceso ABC, la Fiscalía detalla minuciosamente los eventos de aquella mañana del domingo 25 de julio de 2021. Todo comenzó a las 11.26 horas, cuando, cerca del túnel del baipás sur, limitado a 70 kilómetros por hora, F. M. S., conductor de un BMW oscuro, circulaba detrás de R. M. F., quien iba en un Fiat. El primero de ellos cuenta con antecedentes penales por violencia doméstica y de género; el segundo tiene cinco sentencias firmes por conducir sin carné (entre otros delitos, había perdido todos los puntos), además de otras dos condenas.
F. M. S., como se supo después del incidente, dio positivo en cocaína, cannabis, MDMA (éxtasis) y ketamina. En cuanto a R. M. F., también había consumido esas mismas sustancias, además de metanfetaminas. Justo un mes antes, la Policía Municipal de Madrid le notificó que había perdido todos los puntos del carné de conducir hacía ya dos años, después de detenerlo en un control preventivo en la avenida de Arcentales (San Blas-Canillejas). Reside en Coslada. Sin embargo, tomaron sus coches (en realidad, registrados a nombre de familiares; en el caso de R. M. F., de su hijo, que entonces era menor de edad), sin conocerse previamente, y tras un adelantamiento y un aviso mediante las luces de sus vehículos, comenzaron a correr entre ellos por el túnel.
Lo hicieron durante casi 3,7 kilómetros, zigzagueando y en paralelo, «con un absoluto desprecio por la vida de los demás conductores», señala el relato fiscal. Esto quedó evidente cuando se encontraron con una fila de vehículos que circulaban a la velocidad permitida y el Fiat Punto de R. M. F., que ocupaba el carril central, impactó contra la parte trasera del Audi A1 de Juan Alfredo López. El otro acusado le había cerrado el paso. El choque fue devastador: en el momento de la colisión, según el peritaje de la Comisaría de Policía Judicial de Tráfico de Madrid, los presuntos homicidas iban a 177 kilómetros por hora. Un cuarto conductor, de un Peugeot, también resultó herido.
El conductor del BMW se dio a la fuga, consciente de lo que había hecho. Siete horas después, a las 18.15 de ese día, se presentó ante la Policía Municipal alegando haber sido testigo del accidente y que había tenido un problema con el otro conductor. Los agentes notaron que todavía se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas, lo que despertó sus sospechas. Fue sometido a un primer test de sustancias estupefacientes y dio positivo, quedando detenido. En cuanto a R. M. F., se quedó en el lugar del accidente, donde también fue arrestado.
Este segundo enfrenta 15 años de prisión por conducción bajo los efectos de drogas, en combinación con homicidio y lesiones, además de conducir sin licencia. F. M. S. está acusado de conducir con desprecio por la vida de los demás, lo que resultó en homicidio y lesiones, y también se le solicitan 15 años. Ambos se encuentran en libertad en la actualidad.
Asimismo, según el cálculo del Ministerio Público, deberán pagar de manera solidaria, en caso de ser condenados, 1,3 millones de euros a la esposa, hijos y padres de Juan Alfredo López.



