El espejismo de Sainz no oculta las dificultades de Williams.
Si los dos McLaren no logran salir, tampoco el Audi de Bortoleto, Ocon se toca con Colapinto, Red Bull no tiene un buen día en Shanghái y Sainz realiza una carrera excepcional, sí se pueden conseguir puntos. Ese es el resumen que dejó el GP de China para Williams, sumando dos puntos gracias a la sorprendente novena posición del español. El FW48 sigue teniendo los mismos problemas que en Australia, le faltan cerca de 30 kilos para cumplir con el peso mínimo reglamentario y no cuenta con suficiente carga aerodinámica. Además, aún no logran extraer el máximo rendimiento de la unidad de potencia de Mercedes, como les ha pasado a otros clientes de Brackley. En este contexto, la clasificación en el top-10 de Carlos en esta segunda carrera de la temporada es, más que una buena noticia, un espejismo en el desierto.
“Es una minivictoria para nosotros. Otra buena salida que nos posicionó en lugares de puntos, una estrategia de una parada y esperar los errores de los demás. Nuestro ritmo no es suficiente para puntuar, pero haciendo todo lo demás correcto, el noveno puesto es el mejor resultado que podíamos obtener. Espero que continuemos trabajando y busquemos mejoras en el coche para las próximas carreras”, comentó Sainz al salir del coche, con la esperanza de que la fábrica preste atención a su mensaje: “Espero que esto sirva como un impulso para todos porque estamos por debajo de lo que esperábamos en este inicio de temporada, es un momento complicado para el equipo. Son solo dos puntos, pero deben motivarnos a seguir adelante”.
El español incluso tuvo que jugar a la defensiva en las últimas vueltas para mantener a raya a Colapinto: “No iba a ser agresivo porque el equipo necesitaba los puntos, pero vi que tenía banderas azules y supe que si jugaba bien con esa situación, podría activar el ‘modo adelantamiento’ (al estar a menos de un segundo de los coches que le doblaban) y darle a él aire sucio”.
“Hay planes para solucionarlo en los próximos meses”
Noticias relacionadas

James Vowles, director de la escudería, menciona que se necesitan meses para que Williams recupere su nivel, pero también enfatiza que los problemas de fiabilidad deben ser abordados de inmediato: “La carrera de Carlos en China fue increíble y nos permitió asegurar nuestros primeros puntos del año. No cometió errores desde la salida hasta la meta y se los ganó. Pero Alex (Albon) sufrió un fallo hidráulico y no pudo salir. Aspiramos a algo mejor, sabemos que el coche no está en el lugar que debería con respecto a su rendimiento, y hay planes para solucionarlo en los próximos meses. Es necesario que mejoremos en temas de fiabilidad, y esos problemas hay que resolverlos cuanto antes”.
Ese es otro de los lastres en la fábrica de Oxford: Carlos se perdió dos entrenamientos y la clasificación de Australia, además de media sesión de libres en China. Por su parte, Albon no pudo participar en Shanghái. Una serie de problemas hidráulicos, ya sea con la unidad de potencia o con la fragilidad del sistema del alerón delantero, han limitado el kilometraje de Williams, que en la pretemporada de Bahréin había sido de los más activos. Ahora esperan evoluciones aerodinámicas que reduzcan el peso del chasis (que tuvo que ser reforzado para pasar los crash test en enero). Desde ahí pasan las esperanzas del equipo de Sainz para 2026: según sus cálculos, sin el peso extra, podrían estar compitiendo fácilmente por puntos en la zona media contra Racing Bulls o Alpine.



