El fiscal solicita seis años de prisión y expulsión del país por un ataque homófobo en el Metro.
La Fiscalía de Madrid ha solicitado tres años de prisión por cada una de las dos víctimas que fueron presuntamente apalizadas por un hombre cubano que se halla de manera irregular en España. Los incidentes se produjeron en el Metro de Lavapiés, cuando la pareja, compuesta por dos hombres, … fue brutalmente agredida por el acusado debido a su orientación sexual. El juicio iniciará el próximo viernes, 28 de noviembre, en la Sección 2ª de la Audiencia Provincial.
El documento de conclusiones provisionales del Ministerio Público, al que ha tenido acceso ABC, describe que el 1 de mayo de 2024, alrededor de las 22.25 horas, los novios se encontraban en el andén de la estación mencionada cuando el acusado, «con un total desprecio y movido por prejuicios hacia la orientación sexual» de las víctimas, les atacó.
Se percató de que ambos estaban en actitud amorosa, abrazándose como cualquier pareja; «se acercó a ellos, guiado por un deseo de menoscabar su integridad física», y empujó por la espalda a D. E. G., uno de ellos. Le recriminaron su acción, pero el cubano se dirigió al otro hombre y le propinó un fuerte puñetazo, derribándolo.
Cuando S. L. G. intentaba levantarse, lo pateó y lo arrojó a las vías del metro. Luego se volvió hacia D. E. G. y le golpeó otra vez, dándole un puñetazo en la boca, lo que también lo hizo caer al suelo. Allí, estaba golpeando y pateando a D. E. G. de diversas maneras, tanto en la cara como en otras partes del cuerpo. Su novio logró salir del foso y trató de detener al agresor, pero el cubano lo empujó nuevamente y salió corriendo, aunque fue detenido por los vigilantes de seguridad.
Como consecuencia de la brutal agresión, S. L. G. sufrió heridas incisocontusas en la región supraciliar izquierda, un hematoma en el ojo y requirió un tratamiento médico-quirúrgico que duró diez días antes de su recuperación. Como resultado, le ha quedado una cicatriz de 5 centímetros paralela a la ceja, además de experimentar una «reacción de incredulidad; diversas emociones negativas, como decepción y miedo. Todo ello ha llevado a »un deterioro en su bienestar psicológico y reducción en su rendimiento laboral«.
En cuanto a D. E. G., sufrió una herida incisocontusa en la mucosa del labio inferior, traumatismo craneoencefálico, hematoma en la nariz con edema, y dolor en el sacro y en las cervicales, además de requerir diez días de tratamiento. Como secuelas, presenta «síntomas conductuales asociados a un estado de shock e incredulidad, seguidos de un desbordamiento emocional, con miedo e inseguridad».
El cubano tiene antecedentes y, además, se encuentra de manera ilegal en España, por lo que, al cumplirse dos tercios de su condena, la Fiscalía ha solicitado su expulsión del país y que no pueda regresar en un plazo de seis años.



