Este impresionante videomapping será la experiencia más encantadora de estas fiestas navideñas.
La Navidad ha regresado a Madrid. Deslumbrantes luces adornan las calles de la ciudad, mercadillos navideños ofrecen la oportunidad de adquirir decoraciones y productos gastronómicos típicos de esta temporada, parques temáticos cuentan con atracciones para los más pequeños, y hay espectáculos para toda la familia, así como pistas de hielo para disfrutar patinando. Todo esto compone algunas de las actividades más divertidas que llegan a la capital durante esta mágica época del año.
Descubre el espectáculo navideño más inmersivo de Madrid
Creado por el artista visual José Vaaliña y el colectivo de arte multimedia Eyesberg, el Centro de Cultura Contemporánea Condeduque albergará, en su Patio Central, ‘Una Navidad de Luz‘, un ‘videomapping’ inmersivo y gratuito que transformará este espacio al aire libre en una experiencia colectiva y sensorial, donde imagen, sonido y arquitectura se entrelazan.
A través de proyecciones sobre las fachadas, podrán emprender un viaje emocional explorando los diferentes significados de uno de los símbolos más universales y profundos de la Navidad: la luz. Además, para culminar esta experiencia navideña, el 23 de diciembre, se llevará a cabo una noche mágica con un concierto único (en tres pases) del Coro de Voces Graves de Madrid, bajo la dirección de Juan Pablo de Juan, y con la destacada soprano Sonia de Munck, que busca reivindicar el espíritu de la Navidad.
Fechas para visitar este ‘videomapping’ único
‘Una Navidad de Luz’, obra de arte audiovisual, estará disponible del 17 al 23 de diciembre, de 18.30 a 23.00 h. La gran fiesta de clausura, el esperado concierto, comenzará a las 19.30 h, con otros dos pases a las 20.00 y 21.00 h.
Todo lo que necesitas saber sobre el Centro de Cultura Contemporánea Condeduque
El Centro de Cultura Contemporánea Condeduque, un espacio que atrae a los amantes del arte en todas sus formas, se encuentra en lo que fue un cuartel de las Reales Guardias de Corps. Su imponente estructura de muros robustos ha contemplado la vida madrileña desde principios del siglo XVIII, cuando Felipe V ordenó su construcción.
En la actualidad, sus casi 59.000 metros cuadrados se dedican a la cultura contemporánea, donde coexisten exposiciones, coloquios, espectáculos, proyecciones, talleres, conciertos, obras de teatro y propuestas de danza.


