El Gobierno concede la nacionalidad a nietos de supuestos exiliados.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha nacionalizado, a través de la controvertida ley de nietos, a parientes de emigrantes españoles que abandonaron el país antes de la Guerra Civil, es decir, sin ser exiliados políticos. Así lo confirman en exclusiva a OKDIARIO los descendientes de una familia que dejó Asturias para establecerse en Chile el 1 de enero de 1936.
Por otro lado, la ley de Memoria Democrática, conocida como ley de nietos, otorga la nacionalidad española a descendientes de exiliados que salieron de España entre el 18 de julio de 1936, fecha de la sublevación militar contra la Segunda República, y el 28 de diciembre de 1978, cuando entró en vigor la Constitución española.
OKDIARIO ha tenido acceso a varios documentos personales de estos supuestos exiliados que han permitido a sus nietos y bisnietos en Chile solicitar la nacionalidad española bajo esta ley de 2022. Algunos de estos nietos nacidos en el país andino ya cuentan con el pasaporte español y han viajado a Asturias, informan fuentes familiares.
En los documentos presentados por estos nietos y bisnietos para obtener la nacionalidad, algunos de los cuales este periódico reproduce, se puede verificar que tanto el abuelo como la abuela llegaron a Chile al menos seis meses antes del estallido de la Guerra Civil.

El abuelo bisabuelo «arribó al país (por Chile) por vía marítima, procedente de su patria (por España), en el año 1926», el mismo en que se casó. Posteriormente, también se menciona que «realizó un viaje a España en enero de 1935, regresando en julio del mismo año», señala uno de los documentos.
En ese tiempo, su esposa y sus dos hijos residían aún en Asturias, hasta que poco después, los tres viajaron a Chile para reunirse con él. El expediente de la abuela bisabuela indica que «llegó al país (por Chile) el 1 de enero de 1936, proveniente de España por vía marítima, con pasaporte emitido en Oviedo y visado por el cónsul chileno en Barcelona».
Antes de la sublevación militar
Por lo tanto, ambos salieron de España antes del comienzo de la Guerra Civil y la dictadura franquista, lo que les impide ser considerados exiliados políticos. El hombre, dedicado a la «agricultura» y empleado en diversas firmas, arribó a Chile por primera vez en 1926, es decir, diez años antes de la sublevación en España. Su esposa y sus hijos llegaron al continente andino para unirse a él el primer día de enero de 1936, según la documentación oficial de la época.


Mientras tanto, el Partido Popular ha denunciado que la implementación de esta ley significa un «reemplazo electoral» encubierto. Los nuevos nacionalizados podrán ejercer su derecho a voto en las próximas elecciones generales.
Por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid y líder del PP madrileño, Isabel Díaz Ayuso, advirtió en una reciente entrevista con OKDIARIO que estas nacionalizaciones, junto a la regularización de inmigrantes, representan el nuevo «pucherazo de Sánchez para aferrarse al poder».
«Las elecciones de 2023 se apoyaron en la compra nacionalista de la voluntad del pueblo catalán. También manipularon el desincentivo del voto por correo. Y creo que ahora podrían estar haciendo lo mismo con las regularizaciones y nacionalizaciones masivas», aseguró la dirigente madrileña.


«Otorgan la nacionalidad española a personas que nunca han estado en España y que, posiblemente, sus padres tampoco», subrayó Isabel Díaz Ayuso, dirigiendo su crítica hacia Sánchez por una estrategia que, según ella, solo busca alterar el mapa electoral previo a las próximas elecciones generales.
«Esto no puede ser permitido», enfatizó la presidenta, recordando que muchos de esos nuevos españoles provienen de lugares donde nunca han tenido elecciones democráticas. «¿Cómo podemos confiar en que el proceso sea democrático si su gobierno no lo es?», cuestionó Ayuso, exigiendo al Ejecutivo que actúe con transparencia inmediata respecto al verdadero alcance de las nacionalizaciones masivas.
Medio millón ya nacionalizados
A nivel estatal, al cierre del año pasado, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, indicó que «2,4 millones de personas han solicitado cita desde Argentina, Chile, Venezuela o Cuba, entre otros muchos países, para convertirse en nuevos españoles». El proceso de solicitud se cerró en octubre pasado.
El propio Torres reveló que el gobierno de Pedro Sánchez había aceptado, hasta finales de 2025, aproximadamente 490.000 solicitudes de nacionalización de hijos y nietos del exilio de acuerdo a la ley de Memoria Democrática de 2022. Esta ley fue aprobada por los socialistas junto a los proetarras de Bildu. Aún hay muchas solicitudes en proceso, esperando nuevos datos actualizados sobre la concesión de estas nacionalizaciones exprés.



