El Gobierno de Ayuso no preparó el 36% de las hectáreas destinadas a la prevención de incendios antes de la peor temporada de su campaña | Noticias de Madrid


La Comunidad de Madrid ha dejado sin abarcar 2.357,07 hectáreas de las que tenía planificado trabajar para el verano de 2025, el más destructivo en términos de incendios desde que Isabel Díaz Ayuso está al frente de la región (agosto de 2019). Esto implica que el 36% del trabajo previsto no se ha realizado. Así se encuentra reflejado en el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales, consultado por EL PAÍS en el portal de transparencia. En este documento se argumenta que solo se llevarán a cabo labores preventivas en 4.167,39 de las 6.524,46 hectáreas programadas debido a que varios bomberos madrileños fueron enviados a la Comunidad Valenciana para mitigar los efectos de la dana de octubre de 2024. Además, el mal tiempo en primavera complicó esta actividad, lo que ha llevado a los bomberos a calificar el resultado como “totalmente insuficiente”, mientras que la oposición lo califica como “grave” y resultado de un “absurdo negacionismo“. Sin que se establezca una relación de causa y efecto, Madrid experimentó un verano de 2025 devastador, con más de 3.000 hectáreas quemadas y una víctima mortal en Tres Cantos, que es la localidad que visitará la presidenta este miércoles. Según los bomberos, ahora se enfrenta el verano de 2026 con “atrasos” en estas tareas preventivas por una huelga de trabajadores.

“La realización de los trabajos programados depende en gran parte de las condiciones meteorológicas”, comenta un portavoz del gobierno regional. “En esta ocasión, las condiciones adversas de marzo, con lluvias constantes y terrenos inundados, impidieron realizar labores en áreas que se habían previsto”, añade. “En cambio, se han priorizado y ampliado los trabajos en caminos y fajas de defensa, esenciales para el acceso de los servicios de emergencia en caso de incendio, y el repaso de cortafuegos, debido a que las rutas y los cortafuegos habían sufrido daños por las lluvias”.

Sin embargo, no es esa la única razón mencionada en el informe oficial para justificar la disminución de hectáreas tratadas con labores de prevención durante la campaña de 2025. En el mismo se lee claramente: “La ejecución de trabajos preventivos, durante el año pasado, se ha visto notablemente condicionada por diversos factores, entre los que se destaca el apoyo operativo ofrecido a raíz de la catástrofe provocada por la DANA en la ciudad de Valencia”.

Madrid efectivamente envió un total de 75 miembros de las brigadas forestales en dos contingentes, según explican en el gobierno regional: 41 del 7 al 15 de noviembre y 34 entre el 15 y el 25 de noviembre. Es en ese momento, detalla un portavoz de la consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, que dirige Carlos Novillo, donde se llevan a cabo las labores de prevención.

“La prevención de incendios nunca ha sido una prioridad para el gobierno regional, y se evidencia en que han dejado un 36% sin ejecutar, lo que refleja una gestión deficiente y conlleva consecuencias catastróficas al superar el récord de hectáreas incineradas en 2025″, critica José Luis García, diputado regional del PSOE. “Además, se suma que este año se están realizando menos trabajos de prevención debido a la huelga de los bomberos forestales, lo que se traduce en 120 efectivos menos para la extinción”, asegura. Y concluye: “Cuando ocurren desgracias, todos empiezan con las excusas, pero una vez que han pasado, vuelve el total abandono tanto en la política de prevención como en el lamentable trato hacia quienes arriesgan sus vidas”.

Alejandro Sánchez, diputado de Equo en el grupo parlamentario de Más Madrid, se cuestiona: “¿Cómo se van a llevar a cabo estos trabajos este año si el personal está en huelga indefinida?”, refiriéndose a los trabajadores de TRAGSA y la meta de intervenir en 5.652,38 hectáreas. “La Comunidad de Madrid, en su absurdo negacionismo, no ha comprendido que las condiciones climáticas han cambiado drásticamente, y que los trabajos de prevención forestal son más necesarios que nunca», continúa. “Es grave también porque tienen a un personal, como las brigadas forestales, que son despedidos a la mitad durante el invierno, que es cuando deberían realizarse los trabajos de prevención”.

Por último, también los bomberos coinciden con esta preocupación. “La superficie forestal sobre la que se realizan labores preventivas es completamente insuficiente para el riesgo y peligro de incendios forestales en la Comunidad de Madrid”, manifiesta un portavoz del sindicato de bomberos federado en CSIT Unión Profesional. “Los indicadores establecidos para este año son una declaración evidente de que en años anteriores no se ha realizado el trabajo pertinente”, lamenta este portavoz. “Por ejemplo, el plan Madrid forestal contempla la extracción de 357.000 m3 de madera, que en comparación con lo que se ha recolectado en años previos, muestra un abandono considerable de madera en el monte”, especifica.

Y concluye: “El pastoreo preventivo es necesario, pero no puede y no debe sustituir a los trabajos silviculturales preventivos reales. La superficie forestal en la Comunidad de Madrid supera las 400.000 hectáreas, y la magnitud de esta situación es muy significativa”.

Tribunal Supremo

Este es un punto de tensión evidente entre la Administración y los bomberos. Y nada refleja mejor esto que la política comunicativa del gobierno autonómico.

En enero, la Comunidad de Madrid anunció que aumentará en un 10,13% las hectáreas de terreno forestal que se limpiarán este año mediante pastoreo preventivo. Esta medida, incluida dentro de la campaña de prevención de incendios, tiene como objetivo actuar sobre 3.750 hectáreas, en comparación con las 3.405 de 2025. En las dos últimas campañas, el gobierno autonómico ha destinado alrededor de 800.000 euros anuales para compensar a los ganaderos, mantener tres puestos de control en el terreno y financiar infraestructuras necesarias para la prevención y programas de investigación en colaboración con universidades.

Una estrategia que los bomberos consideran insuficiente si se compara, por ejemplo, con las consecuencias de la huelga del personal de TRAGSA, que ha ocasionado que “las labores preventivas presenten un retraso considerable”.

No es un dato menor que en enero el Tribunal Supremo haya respaldado a los profesionales en su demanda de que unos 40 millones de euros, provenientes de las primas que la administración ha recibido de las aseguradoras entre 2019 y 2023, deberían haberse destinado exclusivamente a inversiones para la prevención y extinción de incendios. Porque tras un invierno lluvioso, es momento de prepararse para un verano caluroso.

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