El Gobierno de Sánchez busca revitalizar el tren inactivo del PP, que costó 162 millones, no ha sido utilizado y Ayuso no pudo concluir | Noticias de Madrid
Nada en el ámbito político sucede por casualidad. Este verano, cuando el ministro Óscar Puente propuso a la Comunidad de Madrid reiniciar las obras del tren de Cercanías que debería haber conectado Móstoles con Navalcarnero desde 2013, y que han estado paradas durante quince años, no se trató solo de una propuesta para mejorar la movilidad en el sur de la región. Según una fuente del gobierno central, vuelve a poner en el centro del debate que en Madrid se han invertido 162 millones en desarrollar un tren fantasma que nunca ha funcionado. Se recuerda que ahí están los túneles, los espacios preparados para las vías, y las bases de un par de estaciones aún sin uso. Además, se rememora que este fracaso refleja una época de gobiernos del PP marcados por la corrupción, ya que el supuesto cobro de comisiones en la adjudicación del contrato de construcción está bajo investigación en el caso Lezo. Todo esto tiene lugar en un contexto donde se acercan las elecciones autonómicas de 2007 y el objetivo es recuperar para la izquierda el sur de Madrid.
“Este es un proyecto fundamental para nosotros y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que se lleve a cabo”, afirma un interlocutor de confianza del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, quien desestima que este intento sea solo una estrategia pasajera, o una serpiente de verano, como piensan en el PP de Madrid. “Es muy relevante”, añade; “por la repercusión en la zona [que tendría completar la obra] y por lo que simboliza el fracaso [del PP]”. Y concluye: “Al PP le interesó [la obra] mientras sirvió para la especulación y la corrupción. Ahora será el Gobierno de Sánchez quien relance el proyecto para beneficiar al sur de Madrid”.
Enero de 2025. Tras la salida conflictiva de Juan Lobato como secretario general del PSOE de Madrid, el ministro Óscar López y su equipo asumen el cargo con una visión clara de sus objetivos fundamentales. Es necesario movilizar el voto progresista en la región. Se busca recuperar el cinturón rojo, que ha sido teñido de azul por el PP desde la llegada de Ayuso. Esta estrategia se ilustra en la sede de Buen Suceso, donde una pizarra refleja propuestas y proyectos, y encuentra ahora un argumento en relación con el tren fantasma promovido por Aguirre.
Han pasado 20 años desde que OHL ganó el concurso de 360 millones de euros para conectar Móstoles y Navalcarnero con un tren. Desde entonces, no ha circulado ninguno. Las obras, impulsadas por Esperanza Aguirre, fueron paralizadas en 2010, debido a la falta de financiación por parte de la concesionaria, con 8 de los 14,4 kilómetros del proyecto ya ejecutados, según datos del Gobierno regional. Desde entonces, la Comunidad y la constructora han estado en disputa en los tribunales para determinar las responsabilidades de los cambios en el proyecto (que incluían un soterramiento no previsto) y la financiación (50 millones que OHL exigía). En 2021, el Consejo de Gobierno dirigido por Isabel Díaz Ayuso acordó pagar a OHL 162 millones por obras que quedaron abandonadas e incompletas. La constructora incrementó esta cifra hasta los 188 millones al agregar el IVA, según comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Desde antes, Madrid ha intentado que el Estado complete un proyecto que se inició en 2005, viendo en él un símbolo de la confrontación: dado que la Administración central no respaldó el plan, la Comunidad, con Aguirre y María Dolores de Cospedal, entonces consejera de Transportes, a la cabeza, tomó la iniciativa. Esto marcó el inicio de un fracaso teñido de sospechas de corrupción.
“El origen de esta investigación fueron las informaciones proporcionadas por unos confidentes, quienes, entre otras cosas, facilitaron el número de la cuenta a la que OHL habría transferido una comisión en 2007 relacionada con [la concesión del] contrato”, resumen en 2022 los investigadores de la Guardia Civil en su informe final sobre esta parte del Caso Lezo. “Asimismo, informaron que los receptores de estas comisiones habrían sido Ignacio González [presidente de Madrid entre 2012 y 2015] e Ildefonso de Miguel, quienes mantenían una estrecha relación de amistad, así como un vínculo profesional”, añaden.
Subrayan: “Se han encontrado ciertos correos electrónicos que posicionan a Javier López Madrid (consejero de OHLA) como la persona a la que se acudiría en la constructora para resolver los problemas con la Administración de la Comunidad de Madrid. Es relevante que la persona a la que se pretendía acudir para solucionar los inconvenientes relacionados con el tren (…), era precisamente González, uno de los supuestos destinatarios de las comisiones que OHL habría pagado en conexión con este contrato”.
Desde que se detuvieron las obras, la zanja que debía contener las vías del tren atraviesa los barrios de El Pinar y La Dehesa, en Navalcarnero. Se ha convertido en una cicatriz de trabajos inconclusos que debían conectar a miles de habitantes de esta ciudad, así como de Arroyomolinos y el desarrollo de Parque Coímbra-Móstoles. La depresión del terreno es un testimonio tangible de cómo se ha vuelto pesadilla el sueño de transformar a Navalcarnero en un intercambiador que invitara a los vecinos de otros municipios madrileños (El Álamo, Sevilla La Nueva, Villa del Prado, Villamanta, Villamantilla, Aldea del Fresno…) y toledanos (Valmojado, Casarrubios o Ventas de Retamosa) a usar el transporte público.
¿Y ahora? El gobierno de Ayuso mide cuidadosamente sus movimientos. El costo político de obstaculizar la propuesta del ejecutivo central no puede evaluarse sin considerar los beneficios que el PSOE podría obtener al desbloquear la operación. Por ello, por un lado, Sol ofrece “máxima colaboración”. A la vez, descalifica la propuesta de Puente como “postureo”. Los hechos evidencian cuán dispuesto está Madrid a colaborar: ante la solicitud de enviar la documentación del proyecto para que el ministerio pueda evaluar la viabilidad de reanudar la obra, el equipo de Ayuso ha respondido que el Estado ya posee toda la información necesaria.
INECO
“INECO [una empresa pública] certificó en 2012 la valoración de las obras realizadas y paralizadas por el concesionario, por lo que la información solicitada está en posesión de su propia entidad pública”, se menciona en una carta enviada al ministro a finales de julio por el consejero de transportes regional, Jorge Rodrigo.
Una respuesta que no desanima ni a los vecinos ni a los alcaldes de la zona, quienes están atentos. “Creo que esta vez sí se hará”, afirma José Luis Adell, alcalde socialista de Navalcarnero. “Por primera vez, el ministerio asume la ejecución [de las obras] después de que la Comunidad dijo que no cumpliría el convenio; ahora todos los alcaldes de la zona creemos que el ministerio ejecutará el tren y estaremos toda la comarca vigilando su avance”.
Este diario solicitó información al Ministerio de Transportes, sin haber obtenido respuesta al momento de la publicación de este artículo.


