El reciente acuerdo de Almeida con los fundadores de Idealista: «Ideal para ganar mucho dinero».


En un contexto donde Madrid se ha convertido en una ciudad invivible, donde los pisos turísticos abundan y el alquiler es, en muchos casos, inalcanzable -sin mencionar la compra de una propiedad-, hay quienes ven una oportunidad para especular y lucrarse con un bien esencial.

No son pocas las controversias que rodean a Idealista, casi una institución en el mercado inmobiliario, que controla este sector junto a otros pocos. Para comprender algunas cuestiones, es crucial tener en cuenta ciertas relaciones de poder y el alcance de la influencia de sus fundadores.

«Triángulo perfecto»

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, lo explicó este viernes en un vídeo de tan solo dos minutos. No ha necesitado más tiempo para desmantelar la imagen de Idealista y, de paso, la del alcalde de la capital.

El foco se pone en los hermanos Encinar, creadores de Idealista, el “portal inmobiliario más reconocido de España, que ha generado una gran fortuna gracias a la burbuja del alquiler”. “Probablemente nunca hayas escuchado de ellos porque han silenciado cada artículo crítico con demandas”, advierte.

En 2018, los medios ya advertían sobre el modus operandi de la entidad en barrios de Madrid. En particular, Analía Plaza escribió en El Confidencial un extenso artículo que evidenciaba cómo los hermanos Encinar “manejaban una cartera considerable de pisos de alquiler a través de una sociedad (…) tras haber acumulado riqueza gracias a la plataforma, invirtieron parte de su fortuna en barrios obreros donde los precios comenzaban a dispararse”.

Dicho artículo mencionaba múltiples propiedades en Puerta del Ángel, un histórico barrio madrileño que en ese entonces se encontraba “en pleno proceso de gentrificación”. Años después, aparece otra noticia, más impactante esta vez, en Time Out. La revista declaraba a Carabanchel, otro barrio del sur de Madrid que el PP ha ignorado históricamente, como el “tercer mejor barrio del mundo para vivir”.

Y así, en El Salto, un periódico digital alineado con la ideología de izquierdas, se reveló que el fondo de inversión Oakley Capital era simultáneamente propietario de Time Out y de Idealista. “Tienes las casas, la plataforma y la revista que te guía sobre dónde vivir”, señala Maestre. “Un triángulo perfecto para enriquecerse con el negocio de la vivienda”.

Actualmente, el alcalde de Cibeles ha cedido un espacio cultural de carácter público –Serrería Belga- en pleno Barrio de las Letras, para que se exhiban las obras de la colección Idealista: “Arte para justificar una fortuna acumulada durante la peor crisis habitacional de nuestra ciudad”.

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