El túnel de la A-5 se aproxima a su conclusión.
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La situación se repite cada mañana: tráfico, desvíos complicados, giros cerrados, señales amarillas y una fila de vehículos que avanzan lentamente por el antiguo paseo de Extremadura. Pero esta pesadilla tiene, finalmente, un final a la vista. El túnel de la A‑5, la construcción que ha puesto a prueba la paciencia de miles de conductores y vecinos de Campamento, Lucero o Batán durante más de dos años, se aproxima a su conclusión: el Ayuntamiento espera terminar la obra del túnel esta primavera y abrirlo al tráfico antes de que finalice el año.
El soterramiento de la A‑5 es uno de los proyectos más destacados del mandato del alcalde, José Luis Martínez‑Almeida. Un túnel de 5,1 kilómetros que enterrará la autovía entre la avenida de Portugal y Batán, liberando más de 80.000 metros cuadrados en superficie que se convertirán en el futuro Paseo Verde del Suroeste. A través de ese túnel, transitarán hasta 80.000 vehículos diarios que actualmente cruzan por la superficie del suroeste de Madrid en dirección al centro.
La obra avanza gracias a importantes hitos técnicos. En enero y febrero, se llevaron a cabo varios “cales”, operaciones que conectan dos galerías excavadas desde frentes opuestos. Inicialmente, se unieron 700 metros lineales de túnel en el área de la calle del Olivillo; posteriormente, otros 1.300 metros cerca del enlace con Batán, al romper la pared de tierra que separaba dos tramos de 800 y 500 metros. En total, el Ayuntamiento reporta ya casi 2 kilómetros excavados y más del 80% de la losa de cubierta completada, con más de 600 trabajadores y hasta ocho máquinas piloteras distribuidas a lo largo del trazado.
La fecha clave: finales de 2026
La inquietud que todos comparten en el coche es siempre la misma: “¿Cuándo terminará esto?”. La respuesta oficial, reiterada por el alcalde y por el delegado Borja Carabante, es que se mantienen los plazos. La estructura del túnel (excavación y obra civil pesada) debe estar finalizada entre finales de abril y principios de mayo de 2026.
A partir de ese momento, comenzarán los trabajos de revestimiento, ventilación, salidas de emergencia, sistemas de seguridad, cámaras, señalización e instalaciones para conectar con la M‑30, que se extenderán durante varios meses. Se espera que los coches puedan comenzar a circular por el subterráneo a finales de 2026, alrededor de noviembre, siempre que no surjan imprevistos técnicos o meteorológicos.
Qué pasará cuando el túnel abra
La promesa detrás de todo este esfuerzo es significativa: cuando el tráfico se desplace al túnel, el espacio actualmente ocupado por la A‑5 en superficie se convertirá en un amplio bulevar peatonal y ciclista de varios kilómetros, con árboles, zonas de descanso, carriles bici y conexiones transversales entre barrios que ahora están separados por una autovía. El Ayuntamiento ha anunciado que este mismo mes se licitarán las obras de urbanización del Paseo Verde del Suroeste, que se llevarán a cabo simultáneamente a la conclusión de los trabajos subterráneos.
La intención es que Lucero, Batán, Campamento y los demás barrios de Latina y del entorno de la A‑5 cuenten con un “Madrid Río 2.0” en el suroeste: un corredor verde que restaure la fractura urbana que supuso en su momento el paseo de Extremadura como entrada a la ciudad.



