El último avance en el mercado inmobiliario del salvaje oeste de Madrid.
Cumples con lo que se espera de ti, sigues el camino marcado: estudias, consigues un empleo, te esfuerzas por avanzar… Pero al intentar independizarte, te encuentras con que cualquier alquiler consume más de la mitad de tu salario. Comprar tampoco es viable, dado que … el alquiler, si logras encontrar un lugar, reduce tu capacidad de ahorro y aleja la posibilidad de reunir el capital para una entrada. Esta frustración (común) que vivieron los jóvenes emprendedores Oriol Valls y Anna Labarias dio origen, en 2023, a Habitacion.com, una ‘startup’ que permite a quienes buscan un hogar adquirir una habitación en un piso compartido «en vez de desperdiciar ese dinero en un alquiler sin retorno», explica el cofundador de esta empresa que lanzó sus primeros inmuebles en 2024. Desde entonces, ya han vendido cerca de 200 habitaciones y planean alcanzar las 400 operaciones al cierre del año. Aunque sus primeras ventas se hicieron en Tarrasa, Madrid es ahora su principal mercado.
En esta región, han vendido más de 50 habitaciones, principalmente en Torrejón de Ardoz, Getafe, Fuenlabrada, Vallecas, Móstoles, Alcorcón, Alcalá de Henares y en los distritos de Usera y Villaverde (Los Ángeles). Los precios varían según la habitación y sus características (superficie, si cuenta con baño privado o incluso una pequeña cocina…), y oscilan entre los 70.000 y los 95.000 euros. Un cuarto de 16 metros cuadrados, reformado y ya reservado en la Plaza Convivencia (Vallecas) tiene un precio de 69.700 euros. Alquilarlo a precio de mercado, señala el anuncio, promete una rentabilidad de hasta el 7,52%.
Para sus creadores, estas habitaciones no se conciben como un hogar permanente, sino como ese antiguo «piso de soltero» que ayudaba a generaciones anteriores a acumular patrimonio. En términos más técnicos, un «activo de transición».
De hecho, la mayoría de sus compradores son jóvenes de entre 25 y 35 años, aunque también hay nómadas digitales que pasan temporadas en la ciudad y aprovechan el tiempo fuera de la habitación para alquilarla y obtener rendimiento. La mayoría opta por esta modalidad debido a la dificultad de comprar en solitario o porque no pueden conseguir financiamiento con pocos ahorros, reconocen desde la plataforma.
Habitacion.com opera como intermediario, conectando a vendedores con futuros copropietarios afines. «Cuando identificamos un piso con potencial, amplio y con posibilidades de modernización, firmamos un contrato de arras, pero no lo compramos. Luego lo publicamos en la plataforma con planos y proyecciones de la futura reforma, y las personas interesadas lo ven en la lista de espera y se postulan para reservarlo», explica Valls.
7.000
personas
Son las personas en Madrid que están en lista de espera para nuevas habitaciones.
En la Comunidad, una de las áreas que más ha crecido en la oferta de habitaciones compartidas, hay más de 7.000 personas aguardando nuevas promociones. A nivel nacional, son más de 24.000. «Ahí es donde comenzamos con los tests de afinidad: buscamos personas compatibles, con perfiles demográficos, vitales y profesionales similares. Si estas pruebas no indican coincidencias del 80% o más, no pueden reservar juntos. Al final, mantener baja la rotación es clave. Los futuros copropietarios pueden decidir si prefieren conocerse o no antes», explica Valls.
Algunos anuncios de la web Habitacion.com
Legalmente, indica el fundador del negocio, los futuros propietarios firman un proindiviso, un mecanismo utilizado al comprar un piso con una pareja (sin estar casados) o con amigos. «Se formaliza una escritura de compraventa en la que cada uno queda registrado como copropietario de un porcentaje del inmueble. Al mismo tiempo, se firma ante notario un contrato de copropiedad que establece las relaciones entre ellos: las normas de convivencia, el uso de las áreas comunes, el destino del inmueble, las cláusulas en caso de venta o alquiler, y qué sucede si se requieren reformas… Todo queda claramente estipulado. Por eso hasta ahora no hemos recibido quejas», detalla el cofundador.
Situación de emergencia
¿No es esta alternativa una manifestación más de la precariedad del mercado inmobiliario? «Lo verdaderamente precario es que la edad media para firmar hipotecas esté en 40 años. Al final, nosotros ofrecemos un trampolín para poder comprar a los 27 años. No somos la solución definitiva al problema de la vivienda, sino una forma de ahorrar mientras compartes piso», resume Valls.
Según datos de Idealista, Madrid es la segunda capital (después de Barcelona) con los alquileres por habitación más altos, con un promedio de 527 euros mensuales. En el último año, los precios han aumentado un 5% y la oferta de estancias ha crecido un 19%. Un estudio de Fotocasa muestra que cada vez más personas buscan compañeros de piso para repartir gastos: el 14% viven con cuatro o más personas (el doble que en 2024), el 25% con tres, el 28% con dos y el 21% con uno.
12,2%
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Es el incremento que ha experimentado el precio medio del alquiler en la región solo en el último año. Se alcanzó un máximo histórico el mes pasado: 20,9 euros por metro cuadrado.
Estos son solo algunos datos que resaltan un mercado inmobiliario cada vez más desesperante. Y no solo para los jóvenes. «Iniciativas como esta son anecdóticas y atractivas. Pueden encontrar su nicho, pero el verdadero problema radica en la vivienda en general. Se vende y alquila todo porque la oferta es escasa; ese es el principal desafío. Hemos pasado de una situación de urgencia a una situación de emergencia», plantea Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, quien añade que por cada anuncio publicado en la plataforma hay más de 50 personas interesadas.
Más allá de la treintena
La gente ya no solo busca viviendas más pequeñas o fuera de la M-30 -«eso ya se considera lo normal. De hecho, los municipios con más demanda no son solo la capital, sino también Getafe, Alcorcón y Leganés», señala este experto-, sino que muchos se ven obligados a compartir. Y no solo treintañeros o personas en situaciones vulnerables. «Finalmente, los propietarios buscan inquilinos más seguros, y cada vez más personas quedan excluidas del mercado», concluye Iñareta.
El desafío principal, insisten, tanto en alquiler como en compra, es que se ha intervenido en los precios y no en la falta de oferta, «y eso no soluciona nada»: «Solo políticas que aumenten el parque inmobiliario podrán contener los precios».



