El ‘vampiro de Humanes’, que comercializaba sangre en clínicas, se inscribe en Veterinaria y ignora la restricción de alejarse de los animales | Noticias de Madrid


Un individuo involucrado en un grave caso de maltrato animal ha vuelto a estar en contacto con animales, a pesar de que el juzgado lo prohíbe. Esta denuncia proviene de El Refugio, una asociación protectora que se ha personado en el proceso como acusación popular. Según esta entidad, Luis Miguel V., apodado el vampiro de Humanes e investigado por drenar a perros y gatos hasta causarles la muerte para comerciar con su sangre, está cursando diversas asignaturas en la Universidad Complutense de Madrid que lo acercan a estos ejemplares.

En junio de 2022, Luis Miguel V. fue arrestado por, presuntamente, desangrar animales hasta matarlos con el fin de obtener sus fluidos corporales y venderlos a clínicas veterinarias. El imputado era propietario del Centro de Transfusión Veterinaria, un negocio dedicado a la comercialización de estos fluidos de animales domésticos, lo hacía sin ningún tipo de titulación o certificación para realizar dicha actividad. Ahora, parece que el investigado busca corregir esa situación y se ha matriculado en “asignaturas de carácter preprofesional, en un periodo de tiempo que se extiende desde el 12 de enero hasta el 8 de mayo del curso 2026-27”, afirma la protectora.

El mercado de la sangre de animales es limitado. En el caso de perros y gatos, no hay bancos públicos como los de humanos, por lo que son unas pocas empresas privadas las que recolectan los fluidos y los venden a clínicas veterinarias. La investigación indica que el vampiro de Humanes había estado realizando esta actividad clandestina durante dos décadas.

Cuando la Guardia Civil accedió a la finca de Humanes, donde extraía la sangre de los animales y la almacenaba en bolsas, encontraron un escenario aterrador, con decenas de perros en condiciones lamentables. Los agentes lograron rescatar a 257 perros y gatos, aunque no todos sobrevivieron en las semanas siguientes. Se estima que el falso veterinario pudo haber ganado hasta un millón de euros con esta actividad ilegal. En la web que mantuvo activa hasta el contacto de este periódico con Luis Miguel, ofrecía reservas constantes de perros, gatos y conejos y también disponía de sangre de caballo bajo reserva previa. Además, hacía alarde de charlas y conferencias sobre su actividad en diferentes países.

La alarma fue dada por un empleado de una incineradora, que avisó sobre la gran cantidad de cadáveres de perros que llegaban cada dos semanas desde la finca de Luis Miguel V. Las investigaciones revelaron que en esta finca se inyectaba directamente la aguja en el corazón de los animales para extraer una mayor cantidad de sangre. Las necropsias realizadas a algunas de las víctimas mostraron que todos los ejemplares habían muerto por shock hipovolémico, es decir, por desangrado. “Durante años, extrajo sangre a innumerables galgos para lucrarse con su venta, causando la muerte a muchos de ellos. En mis 30 años dedicados a la protección animal, no había visto nada más macabro, repugnante y perverso”, declara Nacho Paunero, Presidente de El Refugio.

Mientras avanza la instrucción, el juzgado número 5 de Fuenlabrada le impuso la restricción de mantenerse alejado de los animales, algo que, como denuncia la protectora, ha infringido. “Tiene contacto directo con animales de diversas especies. Esto implica, sin lugar a dudas, la ejecución de una actividad materialmente veterinaria o auxiliar veterinaria. Estos hechos apuntan a un presunto incumplimiento de las medidas cautelares. Esto pone de manifiesto una conducta de ocultación consciente, orientada a eludir el cumplimiento de la medida judicial”, señala El Refugio en un comunicado.

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