Es Robin Hood al revés
Las becas comedor de la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de Isabel Díaz Ayuso, se han convertido en un ciclo interminable, al igual que muchas otras medidas sociales que deberían aliviar a las familias más vulnerables, pero que, en cambio, benefician a quienes cuentan con mayores recursos.
En diciembre pasado, se resolvieron las solicitudes para los menús escolares del curso 2025-2026, lo que obligó a los beneficiarios a adelantar cuatro mensualidades (desde septiembre hasta diciembre). Además, según el diario El País, hasta 128 familias han recibido la ayuda a pesar de no haber obtenido ningún punto según las cláusulas establecidas.
Esto implica que los solicitantes percibirían más de 75.000 euros anuales, salvo que todas las familias fuesen monoparentales, lo cual resulta evidentemente improbable. Sin embargo, la Consejería mantiene su habitual falta de transparencia y no aclara el tipo de familias que han recibido la beca.
«Cheques copago»
Esteban Álvarez, portavoz del PSOE de Madrid (PSOE-M) en Educación, afirma en conversación con ElPlural.com que no se trata de becas, sino de “cheques copago”. En este sentido, puntualiza que las ayudas de gratuidad “solo se conceden a unas 4.000 familias” y que las que estamos analizando solo cubren alrededor de 3 euros de un menú que cuesta cerca de 7.
Además, los cálculos demuestran que el resultado es “de forma masiva” contrario a lo que debería perseguir una beca, al otorgarse a quienes menos lo necesitan. Mientras tanto, la tónica de Ayuso persiste: “No hay dinero para la universidad, ni para financiar lo público, y otorgamos becas a quienes ya tienen recursos”, repite Álvarez.
En la Comunidad de Madrid, hay actualmente más de 100.000 niños y niñas en situación de pobreza severa, según AROPE, un indicador clave de la Unión Europea (UE) que mide el porcentaje de la población en riesgo de pobreza o exclusión social. Sin embargo, la región, según la fuente principal de este análisis, solo reconoce a uno de cada cuatro, dejando a los demás “ignorados, no solo en cuanto a becas”. “También hay un alto porcentaje de personas en riesgo de pobreza, que son reconocidos y atendidos, aunque también de manera deficiente”, añade el portavoz de Educación del PSOE madrileño.
Álvarez critica a la presidenta de Madrid, describiéndola como una “Robin Hood a la inversa”, algo que causa descontento dentro del Gobierno autonómico, pero él se mantiene firme en su declaración: “¿Cómo se llama a alguien que quita a los que menos tienen para dárselo a los que más conservan?”.
Además, lamenta que “cada vez que llevan una propuesta les informan que no hay dinero”, lo cual es “falso”. “Hay más que suficiente para hacer las cosas mucho mejor”, subraya, entristecido porque “este tipo de noticias no llegan a los más afectados, que simplemente las soportan con resignación”. “Este es el gran problema de Madrid y el que la política de Ayuso, junto a sus medios y métodos, ha propiciado (…) Esto no ocurre en la política de Pedro Sánchez y no debería ser así en Madrid”, aclara.
Años de polémica
Por último, los beneficiarios de las becas comedor, muy criticadas también por la oposición de Más Madrid, han logrado algún punto y tienen una renta per cápita inferior a 35.013 euros; o no han obtenido ningún punto y tienen una renta per cápita igual o inferior a 29.988,14 euros.
La controversia surgió en 2022, cuando el Gobierno autonómico decidió flexibilizar los criterios de renta familiar que limitaban el acceso a las becas otorgadas para estudiar en centros privados Educación Infantil, Bachillerato y FP, etapas educativas que no son obligatorias.
A partir de entonces, pueden optar a recibir la ayuda las parejas con un hijo que ingresen hasta 107.739 euros, mientras que antes el límite era de 30.000 euros para quienes solicitaban ayuda para Bachillerato, 60.000 para FP y 75.000 para Educación Infantil.
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