Estudiantes andaluces en Madrid lanzan un grupo de chat: ‘Andaluces en la capital’



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Cada año, miles de jóvenes andaluces abandonan su tierra en busca de trabajo, y casi siempre permanecen en contacto. Se comunican antes de llegar para localizar alojamiento y, una vez establecidos, para resolver diversas cuestiones. Existen numerosos grupos de WhatsApp que se han formado para intercambiar información y otros temas. Además, estos grupos les brindan apoyo al llegar a una ciudad que les es ajena.

Uno de estos grupos es el de ‘Provincianos en la capital’, creado hace varios años por Álvaro Ferraro de la Puerta, un sevillano nacido en 1995 que se trasladó a Madrid en 2013 para estudiar. La idea de formarlo surgió para poder reunirse de vez en cuando con otros compañeros sevillanos que también se habían instalado en la ciudad.

Inicialmente, el propósito de este grupo era ese. Sin embargo, doce años después, ya cuenta con más de 1.000 miembros y está ‘completo’. No pueden unirse más personas. Pero se ha transformado en algo muy diferente del objetivo original.

«Informábamos cuando viajábamos en coche. También lo creamos para compartir contactos de electricistas, fontaneros y limpiadoras». Así, cada vez más personas comenzaron a unirse, hasta el punto de que ya no pueden aceptar a nadie más.

De hecho, el administrador del grupo recibe cada mes solicitudes de jóvenes que desean unirse a este canal de comunicación. «Si cobrara un euro por cada uno que se incorpora, sería rico», bromea este joven, que ha estudiado en Madrid y ahora se dedica a emprender.

Se venden motos

En este y en otros grupos posteriores formados por gente más joven en circunstancias similares, se puede encontrar de todo. Se venden billetes de tren, muebles para quienes llegan, motos y coches, se alquilan habitaciones en apartamentos disponibles, y se comparten recomendaciones de talleres y ofertas de empleo.

Incluso hay relaciones públicas de discotecas que anuncian fiestas a medida que se acerca el fin de semana. «Ya no cabe más gente», comenta otro miembro del chat de andaluces. Es uno de esos miles de jóvenes que se trasladó a Madrid en busca de oportunidades.

Según él, de su grupo de amigos, el 80 por ciento tomó la decisión de marcharse para encontrar empleo, ya que hay más ofertas y salarios más altos. Aunque todos desean regresar porque la «calidad de vida» de Sevilla no se compara a la de Madrid. No siempre tienen las cosas fáciles y muchos deben «bajar un escalón en sus carreras». Mientras esperan esa oportunidad de volver, se apoyan en estos grupos que también les permiten mantenerse en contacto, realizar quedadas o contar los días hasta el próximo puente.

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