Existe un tratado comercial activo


El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender la relación comercial con España como respuesta al veto del Gobierno a que su ejército utilice las bases navales de Rota y Morón de la Frontera en la operación contra Irán, ha generado más incertidumbre entre las empresas de Castilla-La Mancha que operan en el país norteamericano.

En Castilla-La Mancha, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha reconocido desde Bruselas que esta decisión podría tener un impacto negativo en el sector agroalimentario, especialmente en las empresas dedicadas a la producción de queso, vino y aceite de oliva. Allí se encuentra acompañando al presidente regional, Emiliano García-Page, en la celebración del Comité de las Regiones.

Sin embargo, el consejero ha minimizado el temor y ha recordado que «nuestra regla de juego» es «la participación en la Unión Europea como país de pleno derecho» y como integrante de los 25, «no se pueden llevar a cabo esas amenazas que ha lanzado el presidente Trump».

En este contexto, Martínez Lizán ha enfatizado que existe «un acuerdo comercial vigente y la propia Unión Europea ha señalado que no se pueden imponer esas medidas de sanción» ni a ese acuerdo ni a las relaciones comerciales que Estados Unidos mantiene con España.

El consejero de Castilla-La Mancha ha abogado por «mantener la cautela y observar cómo evoluciona la situación en los próximos días», al tiempo que ha advertido que el Gobierno de España está «analizando las circunstancias y ya ha manifestado una postura en defensa del sector productivo».

«Todo lo que está sucediendo no ayuda a lograr cifras y mejoras significativas, pero en este caso creo que el sector agroalimentario ha demostrado continuamente una capacidad impresionante de recuperación y también de enfrentar los grandes desafíos globales que se presentan diariamente», ha confiado el consejero.

En cuanto a los tres productos que más podrían verse afectados por un posible cese de las relaciones comerciales, ha defendido que «tienen una referencia internacional positiva muy valiosa» que incluso «los consumidores estadounidenses aprecian y es aquí donde debemos poner especial énfasis».

Martínez Lizán también ha informado que su Consejería, junto al sector agroalimentario, estudiará de forma conjunta «las repercusiones» que puede tener este capítulo comercial e incluso anticiparán «aplicar las medidas necesarias para mitigar las consecuencias de estos acuerdos».

Mientras que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, no ha comentado la amenaza comercial lanzada por Donald Trump, ya que habitualmente no aborda temas de política nacional cuando se encuentra fuera de España, han manifestado fuentes del Gobierno regional consultadas por EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

«Preocupación» de Patricia Franco

Por su parte, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha expresado su inquietud por los efectos que las declaraciones de Trump puedan tener en el sector económico de Castilla-La Mancha.

Durante una visita a la empresa ciudadrealeña Garoc, ha recordado que Castilla-La Mancha mantiene un observatorio para seguir los efectos de los aranceles en los sectores más afectados: maquinaria y bienes industriales, y productos agroalimentarios como el vino, el aceite de oliva y el queso manchego. Respecto a este último producto, ha destacado que «el 50 % de su producción exportada tiene como destino el mercado estadounidense».

318 millones de euros en juego

Según los datos de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, de los 11.165 millones de euros que exportó Castilla-La Mancha al exterior en 2025, 318 millones correspondieron a Estados Unidos, lo que representa un porcentaje cercano al 2,85 %.

Comparado con 2024, cuando esa cifra alcanzó los 347 millones de euros -el mejor dato de la serie histórica- se observa una reducción de las ventas en el país norteamericano debido a los aranceles impuestos por la administración Trump, que han impactado especialmente en el sector agroalimentario.

En términos absolutos, Estados Unidos es el séptimo mercado más importante para Castilla-La Mancha, detrás de cinco países de la Unión Europea -Portugal, Francia, Alemania, Italia y Bélgica- y el Reino Unido.

Además, la apuesta de Castilla-La Mancha por diversificar y buscar nuevos socios comerciales en Asia está comenzando a dar resultados. En 2025, las exportaciones a China prácticamente han igualado las registradas en Estados Unidos, alcanzando 315 millones de euros.

Aterrizaje de Meta

Más allá de las relaciones comerciales, hay otros proyectos importantes en Castilla-La Mancha que involucran a empresas norteamericanas y que también podrían verse afectados por las acciones de Trump.

El más significativo es el que Meta ha planeado en Talavera de la Reina para establecer su nuevo centro de datos en Europa, ubicado en una parcela de 191 hectáreas en la fase 2 del polígono industrial Torrehierro.

Actualmente, el Proyecto de Singular Interés (PSI) de la reparcelación ha salido a información pública como primer paso para poner en marcha un megacentro en el que la empresa estadounidense prevé invertir 750 millones de euros y crear 250 empleos directos y otros 300 durante el período de construcción.

Start typing and press Enter to search