Extremadura reflexiona ante unas elecciones decisivas: “Impondría una prohibición a los de Madrid” | Elecciones Extremadura 21-D
Santiago Abascal desciende lentamente las escaleras de un hotel de cuatro estrellas en Badajoz. Alejandro Nieto, Lucía Román y Marta Moreno, tres estudiantes de Enfermería de 20 años originarios de Extremadura, están emocionados:
—¡Líbranos de esta, Abascal!
El líder de Vox les dedica una sonrisa antes de subirse a una furgoneta negra con sus escoltas. Sin dudarlo, Lucía envía un selfi al grupo de WhatsApp familiar, emocionada. Luego llama:
—Papá, mira el grupo, me he hecho una foto con Abascal.
—¿Dónde estás?
—¡Me ha tocado el brazo!
Minutos más tarde, Abascal llena su acto de campaña en la capital pacense, donde predominan los jóvenes. Los tres estudiantes no conocen el nombre del candidato de Vox en Extremadura, pero no les preocupa. Muchos asistentes al mitin comparten esta indiferencia. “Eso no tiene importancia. Abascal es claro: eliminación de inmigrantes ilegales y oposición a los indepes”, afirma el futuro enfermero Nieto.
En las calles, bares y comercios no se percibe un ambiente electoral, pero Extremadura está en plena campaña desde el jueves. Existe consenso en que este nuevo ciclo electoral se analiza en clave nacional. Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez intensificarán su presencia en estas dos semanas, aunque siguiendo la estela de Santiago Abascal, que ya lleva 15 días recorriendo localidades y capitals.
Vox es el partido que más crece en las encuestas. Actualmente tiene cinco diputados, y los sondeos pronostican que duplicará esa cifra en una región que, hasta hace unos años, era un bastión del PSOE en España. Los socialistas han gobernado cerca de 36 de los 42 años de gobiernos autonómicos aquí.
EL PAÍS ha recorrido gran parte de la región esta semana. Las más de 30 voces consultadas que representan a los extremeños en diferentes instituciones coinciden en que el adelanto electoral de Guardiola ha sido un error, y que los temas de la campaña deberían centrarse en lo regional, ya que las infraestructuras siguen siendo deficientes. Aunque ha habido mejora en el tren, Cáceres y Badajoz aún no están conectadas por autovía. Un total de 890.967 ciudadanos están convocados a las urnas el 21 de diciembre.

“Temo dos cosas”, comenta por teléfono el expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra, una figura clave del socialismo en España y portavoz de la región desde 1983 hasta 2007, “una elevada abstención y que todo permanezca igual”. Ibarra enfatiza que estas elecciones son una oportunidad única y que solo debe hablarse de Extremadura. “No pueden venir de fuera con temas nacionales. Prohibiría la intervención de Madrid”. Este mismo mensaje lo comparte otro expresidente, José Antonio Monago, que gobernó la región de 2011 a 2015 con el PP tras un acuerdo con Izquierda Unida. “Es lógico que el enfoque esté en nuestras prioridades”, señala por teléfono. “También en nuestro desarrollo y en las oportunidades que merecen los extremeños”.
La tierra famosa por la morcilla patatera, la torta del Casar, el jamón y la pluma ibérica, se prepara para el primer adelanto electoral en su historia tras dos años bajo la dirección de Guardiola en la Junta, en un contexto donde su relación con Vox es muy diferente a la de otras regiones. Esto es especialmente relevante al recordar lo que ocurrió en junio de 2023, cuando ella misma los menospreció públicamente ante toda España.
“Yo”, dijo, “no puedo permitir que entren en mi Gobierno quienes niegan la violencia machista, deshumanizan a los inmigrantes y desestiman la bandera LGTBI”. Firme en su postura, finalizó el turno de preguntas en aquella rueda de prensa:
—¿En ningún caso Vox entraría en un Gobierno de Guardiola?
—No. No se debe utilizar las instituciones para hacer ideología.
Siete días después, asistieron a su Consejo de Gobierno. La baronesa popular no ha querido participar en este reportaje. Ahora articula su estrategia de cara al 21 de diciembre, buscando la mayoría absoluta, que se establece en 33 escaños. “Estrategicamente”, comenta Santiago Martínez Vares, CEO de la agencia de comunicación política Rebellius Words y encargado de la campaña de Guardiola en 2023, “ha escogido el mejor momento dadas las circunstancias de sus adversarios. Para gobernar por su cuenta, necesita realizar una campaña 100% extremeña”.

Los populares tienen actualmente 28 diputados, los mismos que el PSOE, que ganó hace dos años en número de votos. Vox cuenta con cinco y Podemos con cuatro. La principal argumentación de la presidenta extremeña para adelantar las elecciones es que, sin presupuestos, no se puede gobernar, y se encontraba en camino de prorrogar las cuentas por segundo año consecutivo. Este movimiento ha puesto de manifiesto los pactos de Gobierno entre el PP y Vox. Abascal, aquí, exigirá un precio elevado para repetir el acuerdo. “¿Qué ha hecho para revertir la ruina socialista? ¡Nada!”, afirma el candidato de la ultraderecha, Óscar Fernández. Abascal incluso la califica con cierto desdén: “Es una señora muy altiva”.
El 34% de los extremeños opina que la región está igual que en 2023, según el CIS. Extremadura, la quinta comunidad menos poblada, cuenta con 388 municipios y un Producto Interior Bruto (PIB) que representa el 1,7% del total español. Su potente sector agrario es clave en estas elecciones. “¿De qué sirve decir que se quiere impulsar el campo si no hay propuestas?”, pregunta Óscar Llanos, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores extremeños, que representa a casi 7.000 afiliados.
“Los medios siempre se centran en la capital y parece que todo gira en torno a Madrid y Cataluña”, menciona José María Gallardo, presidente de la Federación Extremeña de Caza, con 34.000 socios y con quien todos los candidatos, excepto Unidas Podemos, tienen un acto. “Necesitamos responsables que no mientan”, considera Juan Metidieri, propietario de una explotación familiar agrícola y presidente de los jóvenes agricultores de Asaja, que representa a 5.000 en la región.
Uno de ellos es Manuel Gómez, un joven agricultor de 34 años, residente en Esparragalejo (Badajoz) y vinculado a la tierra desde los 16. Estos días ayuda a podar un almendro en una finca cercana al Teatro Romano de Mérida. “La situación es mala”, dice con las manos cubiertas de tierra. “¿Cuándo aparece Extremadura en la televisión? ¡Nunca! Voy a votar a Vox y soy afiliado del PP. Antes se veía más el campo. Ahora solo trabajan rumanos y panchitos, perdonen el término. Abascal sí habla del campo”.
—¿No lo hace la izquierda?
—¡La izquierda, además, sube el sueldo a los funcionarios!

Los autónomos, aunque los discursos catastrofistas —sobre todo de Vox en sus mítines— son frecuentes, continúan en aumento. Por primera vez, han superado los 81.000 en la región. “Es necesario eliminar más burocracia y apostar por la digitalización de los negocios”, menciona Candelaria Carrera, secretaria general de la Asociación de Trabajadores Autónomos de la comunidad.
Elvira Prieto, de 48 años, vive en Montijo (Badajoz) y dirige la agencia de viajes Montijo Tour, que tiene cuatro empleados y es muy exitosa a nivel nacional. “Las conexiones en Extremadura son muy deficientes”, señala. “El turismo podría aumentar si mejoráramos ese aspecto, pero si no llegas en coche, no puedes acceder a muchos lugares”. Duda en cuanto a su voto, pero tiene claro que no elegirá la misma opción que en 2023.
En contraste, el empresariado extremeño —con 63.577 empresas (un 0,77% más que el año pasado)— tampoco está satisfecho con el adelanto electoral. “Nunca es una buena noticia”, señala Javier Peinado, presidente de la patronal extremeña. “La incertidumbre es lo peor que hay, especialmente en la situación actual. Las cifras macroeconómicas son positivas, pero no están fortaleciendo lo que consideramos la economía real”.

Según el último informe del centro de estudios económicos de CaixaBank, la comunidad crecerá este año un 2,5% (un 3,2% en España). Si se cumple este pronóstico, Extremadura sería la última región en recuperar los niveles prepandemia. Sin embargo, los índices de desempleo son mejores. Noviembre cierra con 65.813 desempleados, marcando la tasa más baja de los últimos 30 años.
“Nuestro empleo”, señala la secretaria general de UGT en la región, Patro Sánchez, “está vinculado a las campañas agrícolas y al sector servicios”. Sánchez subraya la escasez de industria, que ha sido un talón de Aquiles desde la década de 1980. “¡Llevamos años pidiendo un pacto! Hay grandes proyectos demorados, como la gigafactoría al norte de Cáceres”. También lo comparte la secretaria general de Comisiones Obreras, María Berrocal, quien señala la migración continua de los jóvenes. “Queremos que se queden, pero no se aplica la ley de vivienda”.
Los jóvenes extremeños que viven solos destinan el 60% de su salario al alquiler. Su salario neto medio es inferior a 1.000 euros. Este es el más bajo de España, según un informe de Comisiones Obreras. “Somos la generación más capacitada y la más precaria”, expresa Lidia Solana, de 30 años, presidenta del Consejo de la Juventud de Extremadura. “La inestabilidad que sufrimos influye en nuestra salud mental. Nuestro futuro debería ser una prioridad”. Guardiola no se ha reunido con ella en estos dos años.
La educación universitaria comienza a privatizarse. Extremadura cuenta con una universidad pública que acoge a 25.000 estudiantes, pero está a punto de instalarse en Badajoz la primera privada, y hay otras tres en investigación. “Nuestra financiación es insuficiente”, señala el rector de la Universidad de Extremadura, Pedro Fernández. “Asumimos como normales las conexiones que tenemos, pero no lo son. Hay empresas y negocios que evitan venir por esta razón. Pueblos que se quedan desiertos. Formamos el capital humano, y se va. Hay que retener el talento”.
Durante estos dos años de Guardiola, el precio de la vivienda ha pasado de unos 900 euros por metro cuadrado a más de 1.000, con un aumento histórico del 10,9% este año. A pesar de esto, Extremadura sigue siendo la región más económica de España para comprar una casa, muy por debajo de la media nacional.

“Hasta en Almaraz está por las nubes”, comenta Rubén Gallego, de 31 años y empleado de la central nuclear en este pueblo de Cáceres, que será un tema central de la campaña debido a su cierre inminente. Gallego revela que votó a Unidas Podemos en las elecciones anteriores, pero cambiará su voto. “¿Qué vamos a hacer, traer la luz de Francia? Vivo de esto y aquí pago 350 euros por una casa que está pa’ lamentar”.
El alquiler ha aumentado en las cuatro principales ciudades de la región, según Idealista. En Badajoz, el precio medio es de 788 euros. En Cáceres, 693 euros. En Mérida, 586 euros. Y en Plasencia, 535 euros. Sus alcaldes observan estas elecciones con atención. “Trabajaremos para evitar un pacto con Vox”, señala el alcalde popular de Badajoz, Ignacio Gragera. “Sería un error que la campaña se centrara en lo nacional”, opina Rafael Mateos, alcalde de Cáceres y también del PP.
“El adelanto es coherente”, afirma Fernando Pizarro, de Plasencia y también del PP, quien lleva 16 años en mayoría absoluta. “Si decimos que Sánchez no tiene presupuestos y debe convocar elecciones, aquí también se convoca”. Los socialistas solo retuvieron Mérida como gran ciudad en 2023. Su alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, suena como posible sustituto de Miguel Ángel Gallardo si este fracasa el 21 de diciembre. “El PSOE tiene aquí una ventaja”, considera. “Contamos con 211 alcaldes frente a 138 del PP. Guardiola y Feijóo nos han traído esto para hacer un experimento. No había razones para ello”.

La mañana del adelanto electoral sorprendió a la directora de El Periódico de Extremadura, Marisol López, en su oficina. “La situación era de bloqueo institucional”, dice. “Fue una estrategia bien ejecutada y sorprendió a muchos socialistas”. López menciona la “omnipresencia” de Abascal en estas semanas como un factor clave, y que los pactos del 22 de diciembre serán bastante complicados. “Si observamos el tono, el precio será elevado. En el PSOE, por cierto, Gallardo es un político experimentado. No se le puede dar por acabado”.
“Me resulta difícil creer que Guardiola arriesgue un adelanto sin tener datos demoscópicos que lo respalden”, sugiere el director del diario Hoy de Extremadura, Pepe Orantos. “La clave estará en el nivel mínimo del PSOE. Teniendo en cuenta la ola nacional, un mínimo razonable serían 24 escaños (ahora pueden 28); si bajan a 22 es preocupante y si se quedan en 19…”. Orantos opina que los temas deben ser regionales, pero señala que hay poco margen de maniobra para actuar sobre infraestructuras y sanidad, que están presentes en todos los programas. “Todo se reduce a la financiación”.
Extremadura ahora invierte aproximadamente 2.167 euros por habitante en sanidad, posicionándose entre las comunidades con mayor gasto per cápita en España, superando la media nacional (1.757 euros). Madrid y Cataluña se encuentran a la cola, con 1.482 euros y 1.435 euros, respectivamente. Sin embargo, aquí las listas de espera continúan siendo más largas que en otras regiones.
El tiempo medio para una intervención quirúrgica es de 134 días, en comparación con los 118 días a nivel nacional. Y la privatización, como en educación, ya está en marcha. La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública concluye en su último informe que la atención privada en Extremadura ha aumentado un 32% en los últimos tres años. El grupo Quirón está en su último año de obras para abrir su primer hospital privado en la avenida de Elvas de Badajoz.
“La mayor crítica en estos dos años a Guardiola ha sido la sanidad”, dice la candidata de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel. “Lo único que ha aprobado ha sido con Vox, como la derogación de la ley de memoria histórica”. Un análisis que comparte el candidato socialista, Miguel Ángel Gallardo. “Junto a la vivienda, es la gran preocupación de los extremeños”.
Gallardo enfrenta un proceso por presunto favoritismo hacia el hermano de Pedro Sánchez. “Quien no actúa, no teme”, replica. No anticipa un mal resultado, pero admite que ha tenido “desajustes” internos.
Este jueves, durante la inauguración de la campaña en Plasencia, se apoyó en el presidente del Gobierno. El auditorio, lleno y entusiasta, era en su mayoría de jubilados. Isidro Pérez, placentino de 70 años y “socialista de toda la vida”, confiesa desde su butaca roja en la última fila que Gallardo no le entusiasma y que su pensión es insignificante después de 45 años de cotización en el Ayuntamiento.
Aquí, la pensión media es la más baja de España, con 1.113 euros al mes. Sánchez y Gallardo apelaron a los pensionistas —246.000 tienen derecho a voto— como palanca para recuperar el sillón presidencial en Mérida.

En cambio, en este mitin escaseaban los jóvenes. Más bien resonaban en el fondo, con Sanguijuelas del Guadiana, la banda sonora del momento: “Suerte la tuya de vivir onde naces. Muchas flores se mueren al no regarse…”.
Y así es. Dos días antes, en la finca de almendros de Mérida, el joven agricultor Marco Antonio Aguilar, de 30 años, hablaba sobre la sequía que afectó su finca hace unos años. En medio de la conversación sacó su móvil. Envió un sticker, una cruz similar a la del Valle de los Caídos con una frase en grande que, dice, muchos de sus amigos repiten riendo:
—Que Vox te bendiga.



