Indra se reserva el derecho de reintegrar a Escribano si Moncloa actúa como Pallete.
La lucha por el poder en Indra no cesará, incluso si Moncloa decide hacerle ‘un Pallete’ a Ángel Escribano. Este término ha quedado establecido en el Ibex para describir un despido abrupto en Moncloa. Allí, Manuel de la Rocha, ‘consigliere’ de Pedro Sánchez en los dilemas empresariales, ‘invitó’ a José María Álvarez Pallete a dejar la presidencia de Telefónica.
Al cabo de un año y dos meses, el presidente de Indra se encuentra en una situación similar. Sin embargo, la reunión en Moncloa terminó este viernes en una prórroga. Escribano salió del palacio sin despido, pero la trama empresarial sigue sin resolverse.
La contienda en Indra ha tomado un giro complejo que brinda diversas posibilidades. Una de ellas es que los fondos de Indra puedan revertir el despido de Escribano si Moncloa opta en los próximos días por hacerle ‘un Pallete’. En otras palabras, hay chances de que el empresario de Coslada pueda continuar desafiando a Sánchez incluso si es ‘decapitado’ por De la Rocha.
La clave reside en los equilibrios internos de poder en Indra y las vías para ejercerlo. La primera es el consejo de administración. Recientemente, Moncloa ha trabajado para alinear a los consejeros independientes a su favor, ya que su voto es crucial para llevar a cabo un posible cambio de presidencia.
El consejo de Indra está integrado por dos miembros ejecutivos: el presidente, Ángel Escribano; y el consejero delegado, José Vicente de los Mozos. Al lado de ellos se encuentran los seis consejeros dominicales: los tres designados por la SEPI (Juan Moscoso del Prado, Miguel Sebastián y Antonio Cuevas), junto con los representantes de Escribano Mechanical & Engineering (Javier Escribano), SAPA (Jokin Aperribay) y Amber Capital (Pablo Jiménez de Parga).
Los miembros independientes son Belén Amatriain, Virginia Arce, Teresa Busto, Eva María Fernández Góngora, Bernardo Villazán, María Aránzazu Díaz Lladó y Josep Oriol Piña Salomó. Ellos tienen el poder de ratificar un cambio en la presidencia si el Gobierno decide destituir a Escribano y reemplazarlo con un perfil más amigable. Ya han surgido nombres, como Raül Blanco (ex presidente de Renfe), Carlos Ocaña (consejero en Telefónica y estrecho colaborador de Pedro Sánchez) o incluso Ángel Simón (ex CEO de CriteriaCaixa).
La opción de una junta extraordinaria en Indra
El desafío para Moncloa es que Ángel Escribano podría ‘resurgir’ como presidente de Indra si los fondos accionistas están en desacuerdo con el cambio. En este momento, tal posibilidad está sobre la mesa, considerando el malestar existente en ese sector de los accionistas. Fuentes cercanas a esos fondos indican que el despido podría ser revocado en una junta extraordinaria de accionistas.
Dichas fuentes subrayan que ese grupo de inversores está completamente alineado con el presidente y defienden su capacidad para liderar el proceso de absorción. También comparten el descontento por cómo las maniobras del Gobierno han impactado en la acción de Indra, afectando así su inversión.
El equilibrio de poderes cambia dependiendo del peso accionarial. De ser convocada una junta extraordinaria, Moncloa no tiene garantizado que el despido de Escribano salga adelante. Las fuerzas entre los accionistas están bastante equilibradas. Por un lado, el bloque gubernamental controla el 28% del capital y cuenta con el respaldo de uno de los accionistas de referencia: la empresa vasca SAPA, competidor directo de EM&E en el sector de defensa y propietaria del 7,9% de Indra. Juntos suman el 36% de las acciones.
Los principales fondos de inversión presentes en Indra también poseen una importante participación. El más destacado es Amber Capital, con una participación del 7,3%. Este fundo juega un papel crucial en esta disputa, ya que su fundador, Joseph Oughurlian, ha estado del lado de Escribano desde el inicio.
Oughurlian, un financiero francés de origen armenio, ha sentido de manera directa la caída en bolsa. Un ejemplo: el jueves, el valor de las acciones de Indra se desplomó un 12% tras el anuncio en que la SEPI solicitaba la destitución de Escribano.
Descontento entre los fondos por las maniobras de Moncloa
Oughurlian se enfrenta a su propia batalla contra Moncloa a través de Prisa, donde es accionista y presidente. Por lo tanto, será un jugador clave si la dirección de Indra choca con su estrategia de inversión en España. Junto a Amber Capital, otros fondos cuya participación se revela en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) también están alineados. Son los casos de T.Row Price (3,7%), David Shaw (3,5%), y Milennium y Davidson Kempner (con un 1% cada uno).
En total, este bloque suma un 16,4% de las acciones. Al sumarle la participación de EM&E (14,3%), alcanzarían un total del 30,7%. Actualmente, según la información oficial de la CNMV, el ‘free float’ ronda el 33,2%. Así que el posible apoyo de los pequeños accionistas, que también se han beneficiado del aumento del valor, podría inclinar la balanza a favor de los fondos.
Un giro de tal magnitud habría sido impensable en otras condiciones. Sin embargo, lo acontecido en las últimas semanas en Indra ha demostrado que casi cualquier cosa es posible. En la historia empresarial reciente es difícil encontrar un equivalente: un empresario que ha desafiado de tal manera a todo un Gobierno.
Tras 11 meses de colaboración, Moncloa inició una campaña para derribar al presidente de Indra, quien llegó al cargo -no hay que olvidarlo- por nombramiento gubernamental. Las estrategias no funcionaron, lo que llevó a la SEPI a emitir un comunicado por escrito a la CNMV expresando su ‘deseo’ de que Escribano dejara su puesto.
En el sector de defensa, ese comunicado fue leído como el final del camino para el empresario madrileño. No obstante, Escribano sorprendió al retirar la propuesta de compra de EM&M, defendida por Moncloa como la mejor opción para transformar a Indra en un referente nacional en defensa.



