La emblemática churrasquería de Vigo que coexiste con los ‘fodechinchos’ y preserva su carácter familiar.


Cabo Estai, en Vigo, se caracteriza por ser una de las áreas más exclusivas de Galicia. Sin embargo, a solo unos pasos de las lujosas viviendas, se ubica una de las churrasquerías más familiares y únicas de la ciudad.

Elvira, la actual propietaria del restaurante Cabo Estai, confiesa que no tiene interés en lo que ella llama «publicidad». «Estamos bien así», asegura, aunque accedió a este reportaje para compartir la historia de su local, donde familias y amigos de todos los estratos sociales se reúnen para disfrutar de una comida tradicional a solo unos metros de la Ría de Vigo.

Ella es hija de los fundadores del lugar. No está del todo segura de cuándo abrieron sus padres el restaurante, pero piensa que fue entre 1966 y 1968. Sin embargo, sí recuerda que el churrasco —su principal atracción hoy en día— no solía ser lo más popular, sino las empanadillas caseras que preparaba su madre.

«Mis padres trabajaron arduamente. Cuando iniciaron este negocio, todo eran fincas. No había carreteras ni electricidad», recuerda la propietaria. El restaurante Cabo Estai, que siempre tiene sus terrazas llenas en verano, se mantenía gracias al consumo de algunos vecinos y a los que venían a ver un partido del San Miguel de Oia.

Churrasquería Cabo Estai, Vigo


Churrasquería Cabo Estai, Vigo

Treintayseis

Diez años después de la apertura, cuando Elvira tenía 16 y llevaba cerca de siete años colaborando en el negocio, su madre optó por alquilar el local. La muerte de su padre, quien trabajaba en tres empleos para sostener el restaurante y a la familia, fue el cambio que alteró sus vidas para siempre.

Durante 30 años, el local cambió de dueños y definió el tipo de negocio que finalmente ofrecerían Elvira y su hijo. «Trabajé en otros oficios, pero regresamos porque el negocio comenzó a decaer. Regresamos antes de que adquiriera mala fama, principalmente porque nos había costado tanto levantarlo», relata a Treintayseis Elvira.

Cerrar el círculo de la historia familiar

Elvira lleva más de una década al frente del restaurante de sus padres. Comenta que hace 50 años solo se servía comida en la sala interior, donde ella misma se encuentra sentada en este momento, y que «poco a poco» fueron ampliando el espacio.

Comedor de Restaurante Cabo Estai, con una imagen de sus fundadores en la pared


Comedor de Restaurante Cabo Estai, con una imagen de sus fundadores en la pared

Treintayseis

La inversión ha sido significativa, especialmente desde la pandemia. Madre e hijo renovaron el local y construyeron las dos terrazas de la Churrasquería Cabo Estai, que se han convertido en uno de sus mayores atractivos.

Como menciona Elvira, todos los clientes prefieren comer en la terraza trasera, la cual dispone de dos espacios diferentes: uno cubierto y otro al aire libre. El ambiente es especial, con familias y grupos de amigos disfrutando de vistas hacia las fincas de la parroquia de San Miguel de Oia.

Terraza trasera de Restaurante Cabo Estai


Terraza trasera de Restaurante Cabo Estai

Treintayseis

«La última vez que mi padre estuvo en casa, ya sabía lo que le iba a ocurrir, pero en ese momento me decía: no te preocupes, cuando regrese vamos a hacer un salón junto a esas ventanas, en el exterior, para celebrar bodas y banquetes», recuerda Elvira.

Por ello, tras todas las reformas realizadas en los últimos años, y aunque aún no celebran bodas ni banquetes, Elvira siente que ha realizado el sueño de su padre. «Ahora le digo a mi hijo: ¿Sabes qué? Ya puedo irme en paz«, comenta emocionada desde una de las mesas del comedor principal del restaurante.

¿Cómo es hoy la Churrasquería Cabo Estai?

El regreso de la familia original a la Churrasquería Cabo Estai fue una bendición para el local, que ahora atraviesa uno de sus mejores períodos. Cada verano, saturan sus terrazas por el excelente servicio y la calidad de su comida.

«No nos quejamos, pero en invierno el flujo disminuye considerablemente. Sin embargo, contamos con una buena clientela y trabajamos los fines de semana», comenta Elvira, quien señala que, a partir de septiembre, disminuyen su horario y no abren las tardes durante la semana.

El bocadillo de calamares ha sido, y sigue siendo, uno de los pilares del restaurante, el cual también destaca por su churrasco, pescados y empanadas caseras, entre otras delicias de la gastronomía gallega. Además, el plato de calamares es tan popular que logran limpiar 200 kilos por semana, asegura Elvira.

Fachada del Restaurante Cabo Estai, en Vigo


Fachada del Restaurante Cabo Estai, en Vigo

Treintayseis

La mayoría de los clientes acude a almorzar o cenar, pero, a diferencia de otras churrasquerías, el Restaurante Cabo Estai abre muy temprano. Desde las 10:00 horas, reciben a sus primeros clientes, principalmente peregrinos en busca de un lugar para disfrutar de un café, comer y sellar la Compostela.

El crecimiento del turismo y del Camino Portugués por la Costa está beneficiando a este local, que mantiene su esencia familiar pese a la creciente popularidad. A los turistas se suman now los propietarios de los impresionantes chalets de la zona.

Según Elvira, muchos son madrileños. «Antes no venían, pero ahora sí se les empieza a ver por aquí. Pueden venir a comer en un momento determinado, pero lo habitual es que pidan su comida para llevar», relata la dueña, quien aclara que también ofrecen comida para llevar: «No la enviamos; la envasamos y ellos se la llevan».

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