La rivalidad entre Shakira y Bad Bunny, con diez actuaciones cada uno en Madrid, convierte a la capital en el epicentro de la música latina | Noticias de Madrid.
Madrid se establece como la capital global de la música latina. Si aún hay dudas, la ciudad está a punto de volver a demostrarlo con los diez conciertos del artista puertorriqueño Bad Bunny en el Estadio Metropolitano este verano, además del anuncio del cierre de la gira Las mujeres ya no lloran de Shakira, que contempla otras diez actuaciones en la capital, como ha confirmado este miércoles el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Para ello, la colombiana planea construir un estadio que llevará su nombre en el polémico recinto Iberdrola Music, ubicado en el barrio de Villaverde.
Detrás de estos eventos masivos se encuentra la promotora Live Nation. La razón: la música latinoamericana ha evolucionado de ser vista como algo marginal a convertirse en un fenómeno global. “En España, Bad Bunny ha vendido más de 600.000 entradas (diez fechas en Madrid y dos en Barcelona) a un precio medio de 150 euros cada una, rompiendo el récord de mayor número de entradas vendidas en una única gira en el país”, ha recordado la propia promotora en un comunicado. Su gira logró romper récords de preventa en rapidez y volumen, superando las marcas previamente establecidas por The Eras Tour de Taylor Swift, que tuvo dos noches con todo vendido en el estadio Santiago Bernabéu. Más de 2,5 millones de fans hicieron cola en la preventa.
El despliegue que se prevé en Madrid solo se puede comparar con la estancia que el artista tuvo durante un mes el año pasado en Puerto Rico. “Los diez conciertos no son una estrategia impuesta por la industria, sino una respuesta al clamor del público. Comenzó con dos fechas y podría haber hecho 20”, asegura Goiztiri Zapirain, responsable de Estrategia Digital y Ventas Online de la discográfica de Bad Bunny, Rimas Europa.
“Al trabajar con un artista como Bad Bunny, que tiene un nivel de convocatoria global tan alto, tiene más sentido concentrar varias fechas en ciudades capaces de absorber ese volumen de público, tanto local como internacional. Madrid reúne todos los elementos: infraestructura, conectividad aérea y de otros medios de transporte, capacidad hotelera y una demanda que permite sostener 10 conciertos”, afirma el promotor de Bad Bunny en España, Nacho Córdoba, en El País.
En el caso de Shakira, la promotora aún no ha dado todos los detalles, aunque la artista ha comentado que “España está reservada para el final. Voy a estar tirando la casa por la ventana desde todo punto de vista”, detalla en un adelanto del programa de RTVE Al cielo con ella, que se emitirá el próximo domingo. A preguntas de su presentadora, Henar Álvarez, explica que “Live Nation está preparando un estadio especialmente para estos conciertos (…) se llamará Estadio Shakira”.
Este miércoles, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se mostró “orgulloso” de que Shakira, a quien define como “la artista latina más reconocida del mundo”, haya elegido la ciudad para actuar durante diez días.
El mánager musical y profesor Pedro Malaver interpreta este movimiento como una doble operación: artística y de posicionamiento. Por un lado, considera que Shakira busca regresar a España con un espectáculo a la altura de su trayectoria. Por otro, lo entiende como una demostración de fuerza en un momento en el que el mercado latino tiene un nuevo líder comercial. “Shakira es la latina más grande a nivel histórico, pero en este momento Bad Bunny es más grande”, sostiene.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, califica esto como una “grandísima noticia” y lo enmarca dentro de la estrategia regional para consolidar la capital como sede de grandes eventos internacionales, junto a citas como la Fórmula 1 o la NFL. “Shakira podría haber elegido cualquier ciudad del mundo, y ha elegido Madrid”, han subrayado desde el Gobierno regional. El modelo de capital como sede de macroeventos internacionales ilusiona al Partido Popular, que insiste en un posible equilibrio entre el crecimiento imparable del turismo y la vida de barrio. Esta también es una de las críticas de la oposición al Ejecutivo de Almeida: que la ciudad se ha convertido en un “parque temático” insostenible para los vecinos.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido esta estrategia en los últimos años. En 2023 viajó a Miami para reforzar el posicionamiento de Madrid como el epicentro de la música en español en Europa. Allí se reunió con el presidente de Sony Music US Latin, Alex Gallardo, y abogó por la creación de una “marca Madrid” vinculada a la industria musical, no solo como un proyecto cultural, sino como motor económico y turístico.
Según Malaver, este cambio también responde a factores estructurales. “EE UU ha dejado de ser tan atractivo para muchos artistas latinoamericanos: el coste de vida ha subido y los latinoamericanos ya no se sienten bienvenidos”, explica. Un ejemplo es la llegada reciente a Madrid de sellos como Dale Play (Argentina) y Rimas Entertainment (Puerto Rico), relacionados respectivamente con artistas como Bizarrap y Bad Bunny. “Un éxito musical es mucho más rentable en España que en países como Argentina debido al contexto económico y al pago de las plataformas”, señala Malaver. La discográfica Rimas asevera que su apertura en España responde a una necesidad orgánica del sector: “Nuestra sede principal está en Puerto Rico, pero nuestra oficina de Madrid es una de las más importantes”.
La decisión de establecerse en España fue natural: la mayoría de los artistas vienen de gira y se encuentran con productores locales para colaborar. Madrid se ha convertido en un punto de encuentro cultural. Además, surgen cada vez más eventos, encuentros con fans y lanzamientos que requieren una base estable. España ha dejado de ser una simple parada, comenta Malaver, y se ha convertido en un lugar donde quedarse.
Este fenómeno también se refleja en la llegada de artistas y productores que buscan ser parte de este momento que vive la música en Madrid. Mauricio Rengifo, integrante de Cali y El Dandee y productor, ha decidido mudarse a Madrid este mes tras una década en Los Ángeles. “Se ha convertido en la capital de la música en español”, afirma sin dudar.
“El papel de Live Nation ha sido acompañar y acelerar ese crecimiento, apostando por giras de gran formato, consolidando las giras de estadios y posicionando a Madrid como un lugar estratégico dentro de los circuitos globales. Más que competir con ciudades como Miami, que tienen otro contexto geográfico, lo que observamos es que Madrid se ha convertido en un punto de referencia para la música latina en Europa”, asegura Córdoba.
El productor señala que este fenómeno no responde solo a una tendencia musical, sino a una combinación de factores: “Hay muchísimos conciertos, un calendario de festivales muy robusto, recintos preparados y un público que disfruta de la música en vivo varias veces al año”. También se suma el crecimiento de la población latinoamericana en la región. En la Comunidad de Madrid residen un millón de latinoamericanos, según las últimas cifras del INE.
Rengifo sitúa el origen de este proceso hace unos 15 años. “Todo se ha juntado: artistas, red de contactos y una ciudad donde es fácil quedarse a vivir”. Recuerda como punto de inflexión el éxito de Yo te esperaré. “El público gritaba tanto que no podíamos ni oírnos”.
Sobre el auge actual, lo sitúa en un contexto más amplio: “Madrid está de moda, es un lugar donde se vive bien, y eso atrae talento. La música latina, que ahora mismo es la más escuchada a nivel global, es una consecuencia de eso.”
Así, Madrid ha experimentado una profunda transformación cultural: la música latina ha dejado de verse como música de inmigrantes para convertirse en una tendencia. Hace una década, el reguetón todavía era considerado en muchos ámbitos un género ajeno. Ese prejuicio, explican los expertos, comenzó a desmoronarse con la globalización del género y el cambio en el perfil de la migración latinoamericana en la ciudad. Para Rengifo, la clave ha sido la identidad. “Los artistas no renunciaron a lo que eran; hicieron que el mundo se adaptara a ellos.”
En este contexto, Madrid se ha consolidado como un punto estratégico para la industria. “Cada vez más artistas quieren estar aquí, trabajar aquí y formar parte de lo que está sucediendo”, afirma. Malaver lo resume así: “Bad Bunny no hace diez conciertos para Madrid. Los hace para Europa.” A su juicio, la capital ya funciona como un enclave capaz de absorber una demanda continental: público local, latinoamericano residente y turistas internacionales. “Madrid cuenta con infraestructura, conectividad, seguridad, clima y precios más competitivos que otras grandes ciudades”, concluye.



