Las biopsias en el hospital de Toledo presentan un retraso de dos meses, mientras que las citologías pueden tardar hasta ocho, según el CSIF.


CSIF ha denunciado que el Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de Toledo presenta una demora «injustificable» en el análisis de muestras de pacientes, así como en la entrega de resultados de pruebas diagnósticas que no tienen prioridad.

Este retraso es atribuido por el sindicato a que los profesionales que trabajan en los laboratorios han estado sufriendo episodios de intoxicación durante el último año, sin que se haya podido identificar el origen hasta ahora.

Durante este período, los trabajadores han experimentado síntomas como mareos, cefaleas, vómitos, irritaciones respiratorias y cutáneas, úlceras oculares, sangrado nasal, alteraciones tiroideas, medulares o ferropenia. A pesar de esto, según CSIF, desde enero, la mutua de accidentes laborales y enfermedades profesionales no ha concedido bajas a los afectados, alegando que no se puede determinar el origen laboral de las lesiones.

Importantes demoras

Rosa Salort, delegada de CSIF y trabajadora del servicio, comentó este miércoles en una rueda de prensa que las citologías ginecológicas de cribado están acumulando un retraso de hasta ocho meses, cuando lo habitual era de alrededor de dos.

Asimismo, este retraso afecta también a las biopsias, cuyos resultados ahora se entregan en aproximadamente dos meses, lo que es un tiempo considerable cuando se busca detectar cáncer precozmente.


Una de las trabajadoras de los laboratorios con el ojo enrojecido.

«Hay pacientes que están esperando los resultados de sus pruebas y esto es muy serio. Podría haber consecuencias clínicas significativas«, advirtió Salort, subrayando que «aunque siempre ha habido retrasos por motivos coyunturales, como la falta de patólogos, la situación actual es insostenible».

Además, CSIF ha denunciado que todas las biopsias recibidas desde el 3 de septiembre que no estaban en el protocolo de prioridad serían externalizadas. El sindicato ha alertado de que aún no se sabe si las citologías ginecológicas seguirán el mismo procedimiento.

«No estamos ejerciendo nuestra labor en condiciones normales, además, el número de máquinas con las que trabajamos ha disminuido al estar en otra sala», lamentó la sindicalista.

Salort también recordó que las constantes intoxicaciones han generado más de 400 partes de incidencia y un ambiente de «miedo y ansiedad» entre el personal, que sigue reportando síntomas compatibles con un «efecto tóxico de gases o envenenamiento agudo».

Denuncias

Victoria Gutiérrez, responsable de CSIF Sanidad Toledo, explicó que el sindicato ha presentado hasta cuatro denuncias ante Inspección de Trabajo y también solicitó medidas cautelares para cerrar el laboratorio, aunque estas fueron desestimadas por el Juzgado de lo Penal de Toledo «pese al criterio de la Fiscalía».

«La Audiencia Provincial ha admitido a trámite nuestro recurso porque es fundamental depurar responsabilidades y asegurar la protección de los trabajadores ante posibles secuelas permanentes. Solo así podrán reclamar indemnizaciones y el reconocimiento de una enfermedad profesional en caso de efectos adversos graves e irreversibles por exposición a agentes cancerígenos o mutágenos», indicó.

Además, para evaluar posibles riesgos, CSIF ha requerido la intervención del Consejo de Seguridad Nuclear, cuyos técnicos realizaron mediciones el 25 de noviembre por posible exposición radiológica o electromagnética en los laboratorios del hospital. Los resultados están a la espera de ser divulgados.

Cronología

CSIF recordó en un comunicado que el primer episodio de intoxicaciones se registró el 27 de noviembre de 2024, cuando dos trabajadores requirieron atención sanitaria tras estar en contacto con una sustancia no identificada.

En diciembre, hasta 34 profesionales se encontraban de baja a pesar de usar equipos de protección individual; también se vieron afectados los laboratorios de Genética, Microbiología, Hematología, Bioquímica y otros servicios como el Banco de Sangre.

Erupción cutánea sufrida por uno de los técnicos.


Erupción cutánea sufrida por uno de los técnicos.

En enero de 2025, las mediciones externas mostraron que se habían superado los límites de exposición al formaldehído, y en febrero se produjo otra intoxicación masiva.

A pesar del cierre temporal de la sala de tallado, la restricción en el uso de formaldehído, la revisión del sistema de climatización y las medidas de protección química, los síntomas persisten y el foco de las intoxicaciones sigue sin identificarse.

Petición de cierre

Por todo esto, CSIF ha exigido a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia del Complejo Hospitalario de Toledo el cierre temporal del laboratorio para llevar a cabo una revisión completa de las instalaciones y trasladar la actividad a un lugar seguro.

Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha.


Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha.

JCCM

Al ser preguntada por los medios durante la rueda de prensa sobre los acuerdos del Consejo de Gobierno, la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, destacó que «desde el principio el Sescam ha implementado todas las medidas preventivas» para asegurar que los trabajadores puedan realizar su labor «con la seguridad necesaria».

«Los datos continúan siendo negativos», comentó respecto a todos los análisis de toxicidad realizados. Aunque expresó comprensión hacia los trabajadores, afirmó que «cada vez más actores comprenden que la situación no es tan grave como se sugiere, porque cuando los resultados son negativos, es muy complicado explicar otros aspectos».

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