Las burlas en redes sociales por el nuevo logo del Ayuntamiento de Madrid: «La próxima vez no habrá árbol»
La renovada identidad del Ayuntamiento de Madrid ha llamado la atención, a pesar de que el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida la haya presentado de forma discreta (sin acto oficial ni anuncio público). Dos expertos creativos criticaron en declaraciones a este medio la ausencia de un concurso, señalando que “el Ayuntamiento no buscaría a alguien que le renueve gratuitamente una calle o que le diseñe un proyecto para un edificio”.
Sin embargo, también cuestionaban el diseño en sí: “Es un contraste extraño. El árbol está demasiado simplificado [elimina hasta sus frutos] y el oso, que parece hecho a la prisa, es demasiado simple”, opinaba Nico Ordozgoiti. “Es desequilibrado”, comentaba Fernando de Córdoba. Esa es la opinión común en las redes sociales, donde muchos prefieren hacer comentarios humorísticos.
“Tengo la sospecha de que lo que representa el escudo no es un árbol”, sugiere en Blue Sky el diseñador gráfico Mikel Navarro, en un clip donde revela el verdadero significado de ese Madroño ultraestilizado.
Por supuesto, hay otras interpretaciones: “A mí me parece que es uno de los toldos de la Puerta del Sol…”, le comentan. Se refiere a los costosos toldos de la emblemática plaza, que han generado una gran cantidad de comentarios.
La transformación del arbolado ha dado lugar a numerosos comentarios humorísticos debido al perfil arboricida que muchos ciudadanos asocian al alcalde, después de que se hayan llevado a cabo diversas talas en la ciudad frente a la oposición vecinal. “El nuevo diseño del escudo [en realidad se modifica el logo, pero la enseña oficial permanece] se come medio madroño. En la siguiente actualización no habrá árbol, eso ya lo hará Almeida”, expresa un usuario en X.
Otros usuarios han creado sus propias versiones a partir de la propuesta de la Dirección de Comunicación del Consistorio. En esta, el oso aparece como una figura que se dispone a talar el madroño con una sierra eléctrica, que se representa en caída con solo un ligero desplazamiento de la línea recta que hace de tronco y la curva que representa la copa.
La pieza ha inspirado incluso adaptaciones caseras, realizadas también sin concurso. Un ejemplo es la siguiente, que retoma la idea de una copa no de árbol, sino llena de cerveza. “Refleja los atributos de Madrid: el oso y la bebida en una terracita en una tarde”, expresa su creador.



