Los cinco españoles rescatados en Venezuela aterrizan en Madrid, mientras Barajas cuenta con medidas de seguridad reforzadas por el Ministerio de Exteriores.


«Nos quedamos con las ganas de recibirlos aquí, pero estamos contentos con la liberación de los presos», lamenta y celebra a partes iguales, Sergio Contreras, presidente de la ONG Refugiados Sin Fronteras y portavoz de Rocío San Miguel, una de los cinco presos españoles liberados por Venezuela a última hora de la tarde del jueves. La emoción y expectación era máxima en la puerta de Llegadas de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, donde aguardaban decenas de personas con banderas de Venezuela —entre amigos de los excarcelados y periodistas— la llegada de estos cinco ciudadanos, encarcelados desde hace meses por el régimen chavista, acusados de delitos de espionaje, terrorismo y «traición» a la patria. Finalmente, no han podido recibirlos. Los liberados ya están en España, pero han abandonado el aeródromo de la capital por la pista y han sido conducidos por las autoridades españolas a sus respectivos destinos.

Se trata de Rocio San Miguel, Ernesto Gorbe, Andrés Martínez, José María Basoa y Miguel Moreno, una hispanovenezolana, un valenciano, dos vascos y un canario, respectivamente. Todos ellos aterrizaron en la Terminal Satélite de Barajas a eso de las 13:25 horas en un vuelo procedente de Bogotá (Colombia), donde hicieron una escala de cuatro horas tras abandonar Caracas. Ninguno de ellos ha hecho declaraciones. Nada más tocar suelo español, según ha podido saber ABC, han permanecido durante aproximadamente 40 minutos reunidos en una de las salas del Pabellón de Estado con varias autoridades españolas, entre las que presumiblemente se encontraba Susana Sumelzo, secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, quien se habría desplazado hasta el aeropuerto para recibirles en nombre del Gobierno de España.

En cualquier caso, el blindaje por parte del Ejecutivo español y su departamento de Exteriores ha sido —y continúa siendo— máximo y no han querido aportar mayores detalles sobre su viaje de regreso. El ministro Albares, en declaraciones a TVE por la mañana, se ha limitado a decir que los españoles liberados «están bien», pero «en ‘shock’» y que espera «alguna liberación más». En concreto, ha hablado de «esperanzas» en que una persona pueda ser liberada pronto. A eso de las 14:30 horas se ha vuelto a pronunciar, esta vez en redes sociales, para anunciar que ya estaban en España los cinco compatriotas liberados. «Hoy es un día feliz. Han podido reencontrarse, por fin, con sus familias y amigos», ha escrito, expresando su intención de «verles pronto».

«Están muy agotados, ha sido un proceso de mucha tensión», explicaba el entorno de la liberada San Miguel, activista en favor de los derechos humanos y exprofesora de la Universidad Central de Venezuela que cuenta con doble nacionalidad. Detenida en febrero de 2024, el régimen venezolano la ha puesto en libertad tras permanecer retenida durante 23 meses en la famosa prisión de El Helicoide de Caracas. Según explica su portavoz, Contreras, ni Rocío ni su hermano, Miguel San Miguel, que la ha recibido este viernes en Madrid, tienen permitido hablar ante las cámaras. «Se trata de restricciones impuestas por parte de las negociaciones que se dieron. Es para garantizar el bienestar del liberado. Si no pueden dar declaraciones es por alguna razón. Queremos manejar esto con la máxima prudencia; por delante del interés periodístico, está el personal de Rocío», ha limitado a explicar el hombre.

Agradecimientos a EE.UU.

Sobre las condiciones de su encierro, denuncia Contreras los largos periodos de aislamiento a los que ha estado sometida, así como la restricción de su régimen de visitas. «Pero el régimen no solo captura con la cárcel, sino que tritura la dignidad. Allí pasan cosas incontables», narra este hombre, quien también estuvo detenido durante dos meses en El Helicoide, un lugar, dice, donde no se respetan los derechos humanos y que espera sea cerrado como ya ha exigido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. San Miguel sufrió, además, al principio de su arresto, una fractura en el hombro que le causó pérdida de movilidad. Su familia y sus abogados denunciaron que la dictadura venezolana se negase a operarla hasta varios meses después.

«Hoy comienza su libertad. Nos alegra que haya llegado a España, eso significa que no estará sometida a medidas cautelares. Estamos muy felices», celebran sus allegados, que agradecen tanto al presidente Trump como a su secretario de Estado, Marco Rubio. A ambos les agradecen su puesta en libertad. «Sin la presión de EE.UU. y la captura de Maduro, no hubiera sido posible», señalan, aliviados, dejando claro que no están en España por ser «fascistas», sino «huyendo de una violación de derechos humanos».

«El régimen chavista no solo captura con la cárcel, sino que tritura la dignidad. En El Helicoide pasan cosas incontables», narra el portavoz de la liberada San Miguel, también expreso

Por lo demás, ABC ha podido saber que, al menos, el padre de Miguel Moreno, el canario encarcelado en Venezuela, también se ha desplazado este viernes hasta Barajas para recibir a su hijo. El periodista estaba retenido en Venezuela desde el pasado mes de junio en la cárcel de El Rodeo tras la interceptación del barco de exploración marina dedicado a buscar pecios de buques hundidos durante la II Guerra Mundial en el que trabajaba como tripulante. El régimen de Maduro alegó entonces un comportamiento «muy sospechoso» por parte de Moreno. En lo que respecta al valenciano Ernesto Gorbe, también preso en El Rodeo acusado de tener su visa vencida, su familia ha declinado hacer declaraciones a los medios no porque no quieran, sino porque aducen no tener relación alguna con él. Un hombre, que finalmente se ha quedado sin verle, le esperaba a la salida de la T4 portando un cartel con su nombre. «Ha llegado sin equipaje y sin nada», se ha limitado a expresar, excusándose con que tenía que hablar por teléfono.

Los otros dos liberados restantes son los bilbaínos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa Valdovinos, detenidos en septiembre de 2024 bajo la acusación de espionaje para el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español. Una imputación «absolutamente falsa», ha reiterado este viernes la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Start typing and press Enter to search