Los pasajeros de autobuses Avanza denuncian repetidas fallas que obstaculizan su llegada a Madrid.
«Esto es un sinvivir». Así resumen los usuarios frecuentes de autobús de la línea Segovia-Madrid, cuya operación corresponde a la empresa Avanza, los … sucesos ocurridos en la última semana. Sin duda, ha sido una de las más complicadas de la época reciente, ya que se han registrado numerosas averías e incidencias que han impedido a decenas de personas asistir con normalidad a sus lugares de trabajo o a las universidades. De hecho, varios autocares ni siquiera comenzaron su recorrido desde la estación de la ciudad, dejando a muchos pasajeros «sin explicación alguna», lo que generó caos y malestar.
Justo cuando se cumple el tercer aniversario de la creación de la plataforma segoviana de «afectados» por los autobuses Avanza, que surgió en 2023 para visibilizar las demandas sobre la prestación del servicio de transporte, aumentan las quejas. Los viajeros han tenido que enfrentar en estos días múltiples inconvenientes, desde averías hasta fallos informáticos e incluso lo que algunos consideran «sabotajes». La preocupación radica en que estas incidencias han pasado de ser sucesos aislados a hechos recurrentes, al menos en los últimos siete días, según explica la agrupación de usuarios.
«Está empezando a ser muy duro», lamenta uno de los portavoces de la plataforma ciudadana, Jaime Gaspar. «Están ocurriendo sucesivas averías cuando se trata de un servicio que estamos pagando porque lo necesitamos para ir cada día al trabajo o a estudiar», puntualiza. Aproximadamente 2.000 abonados se ven afectados por esta situación, de acuerdo con las estimaciones proporcionadas por Avanza, aunque el número de plazas diarias disponibles en los autocares asciende a 5.000.
Una avería dejó a medio centenar de pasajeros tirados en el peaje de San Rafael por varias horas sin calefacción
Sin duda, la línea de autobús Segovia-Madrid es un servicio de transporte vital para muchas personas que residen en la provincia. Prueba de ello es que prácticamente es casi imposible encontrar un asiento libre en los primeros trayectos del día -de 5:35 a 8:00 horas- durante las próximas semanas. Esta es la franja horaria que ha experimentado más imprevistos en los últimos nueve días.
El pasado 19 de enero, los viajeros reportaron demoras, que se repitieron al día siguiente. Uno de los incidentes más relevantes ocurrió el miércoles, cuando el autobús con salida a las 6:15 horas desde Segovia sufrió una avería por exceso de temperatura en el motor, dejando varados a medio centenar de pasajeros en plena autopista, a pocos metros del peaje de San Rafael. «No había calefacción y ese día las temperaturas eran muy bajas, fue algo muy peligroso», asegura Yolanda, una de las usuarias afectadas. El suceso provocó críticas por la «falta de mantenimiento» y el «mal estado» de algunos vehículos. El viaje de los perjudicados se prolongó durante más de dos horas. «Si supieran el estrés que nos generan estas situaciones…», añade la pasajera.
El autocar de las 7:15 horas en dirección a la Universidad Complutense de Madrid no salió el jueves por razones desconocidas hasta el momento. «El problema es que no avisan de nada», subrayan los miembros de la plataforma. Y el viernes, el episodio de nevadas provocó nuevos retrasos «por falta de previsión». Según detallan, algunos pasajeros tuvieron que cambiar de un autobús al siguiente para abordar uno «más preparado» para el temporal.
Jornadas de caos
Pero lo peor aún estaba por llegar. Gaspar confirma que el primer día de esta semana, al menos seis autobuses no realizaron el trayecto previsto y «no sabemos los motivos». Todos ellos se encontraban en el margen horario comprendido entre las 5:30 hasta las 7:15 horas, lo que provocó demoras de aproximadamente 15 minutos en los servicios posteriores. La estación segoviana comenzó a llenarse de usuarios que quedaron en tierra, y poco a poco el malestar empezó a caldear el ambiente. Hubo trabajadores que tuvieron que justificar su falta laboral y algunos estudiantes perdieron la fecha de un examen.
El personal de taquilla no proporcionaba información sobre lo sucedido, y el aumento de la tensión obligó a requerir la presencia de agentes policiales para evitar conflictos. «Había muchas personas y quejas, estaba todo desordenado, era un auténtico caos», coinciden los afectados. Según explican varias fuentes, algunos conductores advertían que habían pinchado las ruedas de los autobuses, lo que lleva a los usuarios a considerar el «sabotaje» como una posible causa de las incidencias.
La situación no mejoró este martes, pues los vehículos de las 6:45, 7:15 y 7:30 horas volvieron a ausentarse, causando nuevos agravios. Esto ha llevado a los pasajeros a organizarse para elevar sus reclamaciones tanto a la empresa concesionaria como al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, con el objetivo de solicitar una inspección para certificar el cumplimiento del contrato y garantizar la seguridad de las personas.
Por el momento, Avanza no ha aclarado lo sucedido a los viajeros, lo que también ha motivado quejas; y tampoco ha proporcionado información sobre las incidencias a este medio. Estas circunstancias coinciden a su vez con problemas para formalizar los billetes en línea o para adquirir el bono con las bonificaciones correspondientes a través de la página web.



