Manifestación y desinformación sobre la privatización para encubrir cinco huelgas de médicos.
Desde el ámbito del Gobierno de la Comunidad de Madrid, se interpreta la reciente ofensiva del PSOE contra la sanidad madrileña y la manifestación en favor de la sanidad pública como una estrategia política para potenciar la imagen de Mónica García, ministra de Sanidad y posible candidata a las próximas elecciones autonómicas, en coordinación con el liderazgo regional socialista bajo la dirección de Óscar López, cuyo nombre no es del todo conocido en la región.
De acuerdo con esta interpretación, las acusaciones de «privatización» formarían parte de un plan para desviar la atención de las cinco huelgas nacionales y la huelga indefinida que enfrenta García desde su llegada al ministerio, además de dañar la imagen del gobierno de Isabel Díaz Ayuso en uno de sus principales enfoques de gestión en Madrid, con récord de inversión.
En este contexto se enmarca la convocatoria de movilización para el próximo 8 de febrero, promovida por el líder del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, quien ha acusado al Gobierno regional de una presunta «privatización constante» de la sanidad pública madrileña. Esta afirmación contrasta con las cifras de inversión pública y el presupuesto de la Comunidad de Madrid.
Así, estas argumentaciones son rechazadas de forma categórica por parte del Ejecutivo autonómico, enfatizando que la sanidad madrileña sigue siendo pública, universal y gratuita, y que el modelo de colaboración público-privada no significa privatización, sino una modalidad de gestión vigente desde hace décadas.
En una carta dirigida a la militancia socialista, López acusa al Partido Popular de «hacer negocio» con la sanidad y menciona el aumento del gasto en hospitales de gestión privada. No obstante, desde la Comunidad de Madrid se subraya que este incremento es consecuencia de una mayor actividad asistencial y del crecimiento poblacional, además de recordar que esos centros atienden a pacientes derivados por la propia administración.
Un bulo más de la izquierda
El ministro también ha criticado las derivaciones a hospitales de gestión privada, calificando el sistema de libre elección como un sobrecoste para las arcas públicas. Frente a esta postura, el Gobierno regional defiende que este modelo reduce listas de espera, amplía la capacidad asistencial y garantiza que el paciente sea atendido antes, sin importar el centro al que acuda.
Para el Ejecutivo de Ayuso, las acusaciones socialistas constituyen «un nuevo bulo de la izquierda destinado a socavar la gestión sanitaria de la Comunidad de Madrid», una de las mejor valoradas a nivel nacional y europeo en términos de inversión, infraestructuras y resultados clínicos. En este sentido, consideran que la protesta convocada por el PSOE es más una táctica política que una genuina preocupación por el estado del sistema sanitario madrileño. Como ejemplo, se menciona la inminente huelga indefinida de todos los médicos del país, en contra de una reforma laboral que ha traicionado a los médicos de España.
Huelga indefinida contra Mónica García
Los médicos de toda España han anunciado una huelga nacional indefinida que comenzará del 16 al 20 de febrero —y se repetirá cada mes «mientras sea necesario»— en protesta contra el nuevo Estatuto Marco del personal sanitario que promueve el Ministerio de Sanidad de Mónica García. La convocatoria, respaldada por varias organizaciones sindicales del sector, proviene de meses de molestar acumulado por parte del colectivo médico, que considera que la reforma no responde a sus demandas específicas sobre guardias, jornada, retribuciones y reconocimiento profesional. Esto representa la quinta huelga nacional de médicos en el país, un hecho realmente inverosímil.
Este movimiento se inserta en un contexto de múltiples huelgas nacionales de médicos en menos de un año —ya se llevaron a cabo varias jornadas de paro en 2025 por motivos similares— y pone de relieve la creciente tensión entre los sindicatos médicos y Mónica García, quien parece haber olvidado al colectivo médico. Según los convocantes, la ministra ha mantenido numerosas reuniones de negociación, pero no ha incluido las reivindicaciones esenciales del colectivo, lo que ha llevado a los profesionales a dar este paso de movilización indefinida.



