Más árboles, mayor accesibilidad y una inversión de 3 millones.
El Ayuntamiento de Madrid está finalizando la remodelación de la Plaza de Tirso de Molina, un proyecto que transformará este punto del centro con más áreas verdes, mayor accesibilidad y un entorno urbano más abierto y seguro.
La iniciativa, que ha requerido una inversión de 3 millones de euros, concluirá esta primavera y forma parte de un plan más amplio de regeneración urbana en el distrito Centro.
Más árboles y mejor calidad ambiental
Uno de los cambios más significativos es el aumento del arbolado. La plaza tendrá 22 árboles nuevos, alcanzando un total de 62 ejemplares, lo que incrementará notablemente las zonas de sombra.
Esta acción tiene como objetivo mejorar la calidad ambiental del lugar, disminuir el efecto del calor urbano y proporcionar un entorno más placentero tanto para los residentes como para los visitantes.
Un espacio más accesible y seguro
La remodelación se ha orientado a eliminar elementos que obstaculizaban la movilidad. En particular:
- Se han eliminado los muros que dividían la plaza
- Se han reemplazado por barandillas más permeables
- Se ha logrado un espacio más continuo, accesible y seguro
Estas mejoras están destinadas a adaptar la plaza a los estándares modernos de accesibilidad y uso comunitario.
Más espacio para peatones y actividad comercial
Otro de los propósitos ha sido reorganizar el espacio urbano para promover la actividad diaria. En este contexto:
- Se ha ampliado la acera norte, donde se agrupan negocios y paradas de autobús
- Se facilita la circulación peatonal en una de las áreas más concurridas del centro
Esta actuación busca equilibrar la movilidad, la actividad económica y el uso comunitario del espacio público.
Parte de un plan integral en el centro
La transformación en Tirso de Molina forma parte de un conjunto de proyectos en el distrito Centro que incluye:
- La reforma de la plaza de Matute
- La renovación de la calle Cruz, que ya ha finalizado
- Las obras en la plaza y aparcamiento de Jacinto Benavente
Todas estas iniciativas están orientadas a recuperar espacios urbanos deteriorados y optimizar su funcionalidad.
Renovación tras dos décadas
La última gran intervención en la plaza tuvo lugar en 2006, por lo que este proyecto representa una actualización integral después de casi veinte años.
A través de esta iniciativa, Madrid reafirma su compromiso con un modelo de ciudad más sostenible, accesible y acorde a las necesidades actuales, donde el espacio público se convierte en un lugar de encuentro y convivencia.



