Moncloa se opone a fragmentar el paquete de pensiones tras la dimisión de Ábalos.
El Gobierno no tiene intención de dividir el decreto ómnibus que abarcaba la revalorización de las pensiones y un extenso conjunto de medidas sociales, a pesar del rechazo que ha enfrentado esta semana en el Congreso de los Diputados debido a los votos en contra de PP, Junts y Vox. El Ejecutivo opta por llevar nuevamente a la Cámara Baja el texto completo, convencido de que se trata de un bloque coherente para el refuerzo del Estado del Bienestar que no debe fragmentarse por la presión de la oposición.
Así lo ha defendido este viernes el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien ha adelantado que el Gobierno ya trabaja para presentar de nuevo el decreto ley con la mayor rapidez posible. En una entrevista en el programa La Hora de la 1 de TVE, recogida por Europa Press, el titular de Economía ha enfatizado que el objetivo del Ejecutivo es aprobar el mayor número de medidas posibles, al considerar que todas ellas son beneficiosas tanto para la economía como para los ciudadanos.
Desde el Partido Popular, principal grupo de la oposición, se ha instado al Gobierno a regresar al Congreso con un decreto “limpio”, restringido exclusivamente a la revalorización de las pensiones, uno de los puntos con mayor consenso parlamentario. Sin embargo, Cuerpo ha rechazado esta estrategia y ha insistido en que el ómnibus es parte de un enfoque integral de protección social.
“Intentar elegir qué medidas me gustan y cuáles no para transformarlas en una narrativa positiva de refuerzo del Estado del Bienestar o de conquista de derechos en algo diferente es un error”, ha advertido el ministro. En este sentido, ha recordado que el decreto también incluye la prohibición de desahucios y de cortes en suministros básicos como el agua o la luz para personas vulnerables, así como la prórroga de instrumentos y ayudas vinculadas a los efectos de la dana.
Para el responsable de Economía, fragmentar el decreto significaría diluir su impacto social y romper con la lógica de un paquete diseñado para proteger a los sectores más vulnerables en un contexto aún marcado por la incertidumbre económica.
Urgencia para tranquilizar a los pensionistas
Cuerpo ha afirmado que el Ejecutivo trabaja para volver a llevar el decreto a votación “en los próximos días”, con el objetivo de enviar un mensaje de tranquilidad a colectivos como los pensionistas, que temen que el rechazo parlamentario pueda resultar en una paralización de la revalorización de sus prestaciones.
El ministro ha subrayado que no habrá marcha atrás en el crecimiento de las pensiones y ha defendido que el Gobierno hará todo lo posible para que las medidas entren en vigor lo antes posible. Sin embargo, ha reconocido que el Ejecutivo debe aceptar la realidad parlamentaria y continuar negociando con los grupos para asegurar la aprobación del real decreto ley.
Un nuevo equilibrio tras la salida de Ábalos
En este contexto, la renuncia de José Luis Ábalos a su acta de diputado introduce un cambio significativo en la aritmética del Congreso que favorece al Gobierno. Hasta ahora, la suspensión de derechos parlamentarios del exministro había reducido el número de diputados con derecho a voto a 349, complicando las mayorías ajustadas.
Con la llegada de su sustituta en el grupo socialista, el PSOE recupera un escaño y vuelve a contar con 121 diputados, la misma cantidad que obtuvo en las últimas elecciones generales. Así, el bloque de la investidura – formado por PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV, Podemos, BNG, Compromís y Coalición Canaria – suma ahora 172 escaños, frente a los 171 de PP, Vox y UPN.
El coste de los apoyos se abarata
Este nuevo equilibrio parlamentario reduce significativamente el coste político de impulsar las iniciativas del Gobierno. Los siete diputados de Junts siguen siendo decisivos, pero ya no es imprescindible su voto a favor: basta con su abstención, siempre que el Ejecutivo mantenga el respaldo de fuerzas como Podemos.
En la práctica, esto facilita la aprobación de medidas como el decreto ómnibus y refuerza la posición de Moncloa para insistir en llevar al Congreso el paquete completo, sin ceder ante las presiones para dividirlo. Con un margen más cómodo en las votaciones, el Gobierno enfrenta las próximas negociaciones con mayor capacidad de maniobra.
Mientras tanto, el Ejecutivo sigue apostando por aprobar íntegramente el decreto, convencido de que fraccionarlo significaría renunciar a una parte fundamental de su agenda social y debilitar el mensaje de protección del Estado del Bienestar que busca consolidar en esta legislatura.



