Netanyahu se alista para concluir la guerra sin alterar el régimen | Internacional
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha hecho un llamado a los iraníes para que derroquen el régimen, en lo que parece ser un avance hacia un final repentino de la guerra ―por decisión de Donald Trump― sin haber alcanzado el objetivo prometido: el fin de la República Islámica. Ante las afirmaciones del presidente de EE UU sobre la inminencia del término del conflicto, Netanyahu ha entregado a los iraníes la responsabilidad de salir a las calles, a pesar de los bombardeos y la violenta represión de las protestas a principios de año. “En última instancia, depende de ellos”, ha expresado.
Los ejércitos aliados han llevado a cabo este martes sus bombardeos más intensos, ante la posibilidad de que la guerra dure menos de lo pronosticado. Esto es al menos lo que han estado anticipando los mercados globales durante el día, con el Brent estabilizado en torno a los 92 dólares, tras haber alcanzado casi los 120 el día anterior. “No buscamos una guerra interminable”, ha manifestado el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar.
Entretanto, las autoridades iraníes mantienen un tono desafiante. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, ha advertido a Trump que debe cuidarse, ya que podría “ser eliminado”.
Luego de detener los envíos a través del Estrecho de Ormuz (por donde transita una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo), la Guardia Revolucionaria ha anunciado que interrumpirá los envíos de petróleo al Golfo a menos que se detengan los ataques. También han afirmado que son ellos, y no EE UU ni Israel, quienes decidirán cuándo finaliza esta guerra. Trump ha respondido amenazando con bombardear Irán con “20 veces más fuerza”.
El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, ha utilizado términos que indican un cambio en la narrativa, tras el victorioso optimismo inicial en Washington y Jerusalén por el bombardeo que resultó en la muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí. Decenas de miles de personas apoyaron este lunes en las calles el nombramiento de su hijo Mojtaba como sucesor, en una muestra de fuerza del régimen. Qalibaf ha contradicho al presidente de EE UU, al enfatizar que Teherán no busca un alto el fuego, sino “dar un golpe en la boca al agresor” para que “aprenda la lección y nunca más considere atacar al querido Irán”.
Planes fallidos
El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, ha declarado en una entrevista que EE UU e Israel creyeron que lograrían “una victoria rápida y contundente” de cambio de régimen en “cuestión de dos o tres días”, pero su “plan A fracasó y ahora están intentando otros que también están fracasando”.
Uno, al menos, no parece estar funcionando: la “rendición incondicional” que Trump pedía, quien realmente decidirá el final de la guerra, a pesar de que sus dos colaboradores afirmen públicamente que están coordinados al respecto.
Otro, la revuelta popular que Netanyahu solicita, tampoco ha tenido éxito por el momento. Israel está dejando claro que su objetivo no es solo militar (destruir los misiles y el programa nuclear de Irán), sino también político: acabar con la República Islámica casi medio siglo después de su establecimiento. Netanyahu lo ha definido como un sueño de largo plazo que solo ahora (con Trump en la Casa Blanca y tras debilitar a las milicias aliadas de Irán) puede hacerse realidad. “Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía […] No cabe duda de que, con las medidas adoptadas hasta ahora, estamos rompiendo sus huesos”, declaró en una visita al Centro Nacional de Operaciones de Emergencia Sanitaria.
Al mismo tiempo, el Mosad —los famosos servicios secretos en el extranjero— ha compartido un mensaje en su canal de Telegram en persa, instando a la población a “contactarles a través de un medio seguro”, para proporcionar información y unirse a su campaña. “Solo queda un paso más. Únase a aquellos como usted que han tomado la decisión correcta. Con nosotros, les espera a usted y a su familia un futuro más seguro y mejor en el nuevo Irán. Contáctenos a través de un canal seguro”, indica.
Israel también ha recibido su primera visita diplomática desde el inicio de la guerra, el pasado día 28, por parte del ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, uno de los países europeos que más ha apoyado a Israel y EE UU, cuyo canciller, Friedrich Merz, se alineó con Trump al calificar a España como un “aliado terrible” de la OTAN y amenazar con cortar cualquier tipo de relación comercial.

Wadephul ha declarado en una rueda de prensa en Jerusalén que las prioridades de su país respecto a Irán son el fin “verificable” no solo de su “programa nuclear militar”, sino también del de misiles balísticos, y que “deje de representar una amenaza para sus vecinos”.



