Protesta en Madrid contra el «desmantelamiento intencionado» de la sanidad pública por parte de Ayuso.
El próximo domingo 8 de febrero, miles de madrileños se congregarán para protestar contra las graves condiciones que están perjudicando progresivamente la sanidad pública de la comunidad. A las 12:00 horas, la capital vivirá una movilización bajo el lema “Salvar la sanidad pública madrileña. Por la salud de todas y todos”, una consigna que señala directamente la responsabilidad del Gobierno regional encabezado por Isabel Díaz Ayuso en la situación actual del sistema sanitario.
La movilización comenzará en el Paseo del Prado, a la altura del Ministerio de Sanidad, y concluirá en la iconica Puerta del Sol. Esta convocatoria es impulsada por UGT Madrid, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM), CCOO de Madrid y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), entidades que representan la voz de la ciudadanía, el movimiento vecinal, a trabajadoras y trabajadores, así como a profesionales del sector sanitario y no sanitario comprometidos con la defensa de los servicios públicos.
Como han manifestado las organizaciones convocantes, la protesta surge en respuesta al continuado y deliberado deterioro de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid, una situación que se ha agudizado durante los años de gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Este deterioro se refleja en recortes presupuestarios, apoyo a la privatización, listas de espera inaceptables, centros de salud sobrecargados, hospitales infrautilizados y profesionales sanitarios agotados.
Esta realidad ha generado un incremento de la desigualdad social y ha motivado a parte de la población a optar por seguros privados. Además, han salido a la luz diversos escándalos e investigaciones relacionados con la gestión privada de servicios sanitarios, que ponen de manifiesto cómo el interés económico puede colocarse por encima del derecho a la salud.
Uno de los principales propósitos de esta manifestación es continuar difundiendo el mensaje de que la sanidad pública es un patrimonio colectivo, fundamental para proteger a toda la ciudadanía y garantizar equidad, calidad asistencial y cohesión social. Por ello, los convocantes consideran esencial fortalecer su financiación, evitar recortes que terminan desviándose hacia otros fines, detener la privatización y garantizar una atención primaria sólida, próxima y accesible. En definitiva, esta movilización busca concienciar a la ciudadanía madrileña de que la sanidad es un derecho fundamental y no puede seguir siendo sometida a recortes ni utilizada como herramienta política.
El manifiesto adjunto expone en detalle los motivos de la convocatoria y recoge las principales reivindicaciones para defender y consolidar una sanidad pública madrileña universal, de calidad y en beneficio del interés general. El llamamiento está abierto a asociaciones, organizaciones sindicales, partidos políticos, sociedades científicas, colegios profesionales, plataformas ciudadanas y colectivos que deseen unirse y mostrar su apoyo a esta movilización en defensa de la salud, la dignidad y la vida.
Pasillos llenos y plantillas vacías
La manifestación programada para el próximo 8 de febrero en defensa de la sanidad pública madrileña no será la primera de este 2026. Este miércoles, las puertas del Hospital La Paz se convirtieron en el punto de encuentro de una indignación compartida por decenas de profesionales de Urgencias, quienes abandonaron temporalmente su agotadora rutina para alzar la voz contra una situación que consideran insostenible.
Los profesionales sanitarios denuncian pasillos abarrotados de pacientes, ratios desbordadas y dotaciones claramente insuficientes. Con pancartas y mensajes contundentes, exigieron algo tan básico como poder atender sin precariedad. “Así no se puede trabajar”, repetían profesionales cansados, conscientes de que la sobrecarga no solo les afecta a ellos, sino también a quienes acuden al hospital en busca de ayuda. La huelga, convocada por el sindicato minoritario TERE, representó un acto de dignidad profesional y de defensa de la sanidad pública.



