Recuerdos de un sitio en Espacio Mados, Madrid.
La galería Espacio Mados, ubicada en la calle Conde de Xiquena 12, presenta la exposición colectiva Memoria de un lugar desde el 22 de diciembre de 2025 hasta el 30 de enero de 2026. La muestra es comisariada por Queca Levenfeld y reúne obras de once artistas contemporáneos.
La exposición invita a una reflexión plural acerca de la memoria, el territorio y las huellas, a través de creaciones que dialogan en diferentes lenguajes artísticos como la fotografía, la escultura, la instalación y la gráfica.
Una exposición sobre las huellas que dejamos y las que nos forman
Memoria de un lugar se basa en una pregunta primordial: ¿qué queda de nuestro paso por los espacios y cómo esas huellas moldean nuestra identidad? El recorrido expositivo se organiza como una serie de fragmentos temporales donde se entrelazan la presencia, la ausencia y el tránsito.
Esta muestra anima al espectador a reconocer lo cotidiano, el paisaje y la materialidad del recuerdo como territorios compartidos, donde las memorias individuales encuentran ecos en lo colectivo.
Artistas y propuestas en diálogo
La exposición incluye obras de Eduardo Alonso Rico, Óscar Beade Pereda, Laura Pilar Delgado, Arles Iglesias, Nathalia Lasso, Alva Martín, Javier Martínez Bueno, Merry, Alina Muressan, Anto Rabzas y Guillermo Summers.
Desde el cielo concebido como un espacio poético en la obra de Eduardo Alonso Rico, hasta la investigación del objeto y la intuición material en Óscar Beade Pereda, las piezas construyen un mapa diverso de enfoques sobre la memoria.
La práctica de Laura Pilar Delgado se sitúa entre la gráfica y el entorno, mientras que Arles Iglesias expande la fotografía hacia la escultura y la instalación para reflexionar sobre el dinero y el consumismo. Nathalia Lasso examina la memoria individual y colectiva a partir del archivo personal, resignificando imágenes desde una perspectiva autorreferencial.
Tecnología, paisaje y la materialidad del recuerdo
En las obras de Alva Martín, la memoria tecnológica se entrelaza con temas como la sostenibilidad, la vigilancia y lo efímero. Javier Martínez Bueno revisita el medio fotográfico a través de procesos analógicos, reivindicando el valor del objeto y la imagen singular.
La cerámica de Merry transforma cada pieza en un espacio donde el gesto, el tiempo y la intuición generan presencia. Alina Muressan crea exuberantes universos visuales que narran el paso del tiempo y las transformaciones del entorno.
Por su parte, Anto Rabzas se enfoca en la abstracción geométrica vinculada a la vivencia del paisaje, mientras que Guillermo Summers desarrolla una obra poética y serena centrada en lo orgánico, la huella y la memoria material.


