Reyes Maroto comparte los restos de la placa de Largo Caballero y acusa a Almeida de instalar «una reproducción que distorsiona la historia».


La representante del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha expresado su desacuerdo con la manera en que el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida ha cumplido la sentencia judicial que lo obliga a reinstalar la placa en homenaje al histórico dirigente socialista y de UGT.

En declaraciones realizadas desde el Almacén de la Villa en Coslada, donde se conserva la placa original (destrozada a martillazos tras una decisión de 2020 del PP, Vox y Ciudadanos), la concejala aseguró que el homenaje instalado el pasado 18 de septiembre en la pared de la Junta Municipal de Chamberí es “una copia que distorsiona la memoria y el legado de la ciudad”.

“Nuevamente exigimos al Gobierno de Almeida que restituya la placa original para que todos puedan observar este atropello a nuestra Memoria Democrática”, declaró con firmeza la edil.


Una persona señala el estado de la placa original en el Almacén de la Villa, en Coslada.

Estado de la placa a Largo Caballero destrozada en el almacén.

El Gobierno de Almeida tenía el deber de reponer la placa en memoria del político socialista en la plaza de Chamberí, cerca de su lugar de nacimiento, después de haber ordenado su retirada cinco años atrás. En ese momento, justificó su decisión afirmando que se llevaba a cabo en aplicación de la ley de memoria histórica que estaba vigente tras una polémica votación en un pleno para retirar dichos homenajes y las calles a Largo Caballero y a Indalecio Prieto, con el apoyo de las tres formaciones de derecha.


Reyes Maroto lidera la comitiva socialista en la visita a la placa de Largo Caballero en el Almacén de la Villa.

Sin embargo, una denuncia judicial presentada por UGT llevó al Tribunal Supremo a impedir las acciones del Ayuntamiento. La resolución indicó que no existe una vinculación entre ambos políticos “con la glorificación de la sublevación militar, de la Guerra Civil o de la represión de la Dictadura” que justifique su remoción.

Aunque el Ayuntamiento ha acatado la sentencia, ha instalado una nueva plancha en vez de restaurar la anterior y ha rechazado cualquier homenaje público institucional. “Una sentencia judicial nos obliga a colocar la placa, no a hacer una verbena”, justificó el alcalde al descartar cualquier iniciativa de este tipo.

Start typing and press Enter to search