Un trabajo que une el conocimiento ancestral con la tecnología GPS y las barreras digitales.
Un rebaño de ovejas en pastoreo puede llevar consigo alrededor de 4.000 euros en semillas. «Cada oveja transporta unas 5.000 semillas, tanto en su estómago como en su lana, y una vaca puede transportar aún más. Al desplazarse, las esparcen por el territorio. Su paso genera biodiversidad; se incrementa la cantidad de insectos y polinizadores, por lo que los campos cultivados cerca de las rutas pecuarias pueden producir hasta un tercio más», comenta Francesca Pasetti Bombardella, copresidenta para Europa de la Global Alliance for Rangelands and Pastoralists (GA4RP).
La práctica del pastoreo se celebra y reivindica en estos días en Madrid durante un encuentro internacional, el Young Pastoralists Global Gathering, que transformará la ciudad en el núcleo mundial del pastoralismo. Durante tres días, más de 70 jóvenes pastores de casi 40 países se reunirán en este evento, donde asistirán aproximadamente 200 profesionales de entre 17 y 40 años de los cinco continentes. Algunos participan de manera online debido a problemas de visados o conflictos, «como un pastor tuareg de 22 años que no ha podido asistir», señala Pasetti.
Entre los participantes hay figuras destacadas en el ámbito del pastoreo, como Megha Seth, coordinadora de la Alianza Pastoral del Sur de Asia (SAPA), y Jacob Lekaitogo, coordinador mundial de jóvenes pastores para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. También hay científicos y pastores con proyectos innovadores. Un grupo de expertos de Montenegro abordará los katuns, pequeñas construcciones tradicionales de la zona de Sinjajevina que intentan recuperar a través de proyectos de agroturismo. Desde Jordania, Ahmad Saad Al-Huweitat explicará cómo el conocimiento beduino ayuda a combatir la desertificación. «Se discutirán saberes ancestrales que, si se pierden, se extinguirán para siempre. Habrá también representación de Argentina y Perú, con mujeres que trabajan la lana, una fibra natural cuyo uso se busca revitalizar. Este es, sin duda, uno de los desafíos del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores: resaltar la importancia de este tejido natural que se ve amenazado por el auge de materiales sintéticos», añade Pasetti.
Tradición y tecnología
A los conocimientos tradicionales se une la más avanzada tecnología. Con collares de vallado virtual, los pastores pueden gestionar el ganado de forma remota: los animales reciben un ligero estímulo al acercarse a áreas prohibidas. Esto elimina la necesidad de vigilarlos constantemente y simplifica el trabajo. Además del uso de GPS para la localización, las aplicaciones de predicción meteorológica son ahora comunes. Permiten anticipar lluvias y planificar rutas, algo crucial en regiones áridas como muchas áreas de África. «Asimismo, los pastores continúan confiando en su experiencia del territorio, esos saberes ancestrales que tienen miles de años: conocen los puntos de agua, los mejores caminos, las plantas medicinales y las razas mejor adaptadas a cada entorno.
También son capaces de prever si un año será favorable para aumentar el número de animales de acuerdo con las lluvias anticipadas. Estos conocimientos ahora se complementan con mejoras genéticas, GPS o sistemas que previenen ataques de depredadores, permitiendo la convivencia con especies como osos y lobos», enfatiza Pasetti. El encuentro, organizado por instituciones como el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra) de la Comunidad de Madrid, la Fundación Trashumancia y Naturaleza, el International Centre for Advanced Mediterranean Agronomic Studies (Ciheam), la International Land Coalition, la FAO, Red Eléctrica de España y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, busca dar voz a esta nueva generación de pastores que enfrenta desafíos compartidos: el cambio climático, la disminución de tierras de pastoreo y la falta de relevo generacional. Por esta razón, durante estos tres días el programa incluye diversas conferencias y debates. El sábado se llevará a cabo un evento más festivo en la Casa de la Monta (IMIDRA, Aranjuez), donde habrá exposiciones, degustaciones de productos con el sello «100 % Raza Autóctona», como quesos y cecina, y demostraciones de esquileo tradicional.
Lo más significativo de este encuentro es que de aquí surgirá una declaración global con demandas y propuestas que se presentará en Mongolia durante la COP17 de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. «El texto se está elaborando en varias reuniones. Habrá una versión breve común y otra más detallada con capítulos adaptados a cada región, ya que las necesidades de los jóvenes de África, América Latina o Europa son diferentes. Además del relevo generacional, en muchos lugares se carece de acceso a servicios básicos o formación», concluye Pasetti.



