Una Semana Santa memorable en Madrid.


La Semana Santa en Madrid vivirá este Jueves Santo un acontecimiento sin precedentes y lleno de simbolismo. Por primera vez en su historia, el Divino Cautivo procesionará junto a la imagen de su madre, creando una escena que marcará un antes y un después tanto para la hermandad como para los fieles que cada año recorren las calles de la capital. Esta novedad, anunciada por la Archidiócesis de Madrid, se posiciona como uno de los hitos más importantes de esta Semana Santa y representa una profunda transformación dentro de la corporación.

Este cambio ha sido impulsado, en gran medida, por el actual Hermano Mayor, Juanma García, quien tiene una trayectoria en la hermandad que abarca varias décadas. “Imagínate, llevo veintitantos o treinta años, ya ni sé cuántos”, comenta entre risas a LA RAZÓN. Su llegada fue casi casual, pero se ha convertido en un compromiso de vida: “Fue una relación un poco improvisada, pero muy intensa desde entonces”. Desde sus inicios como diputado de tramo hasta llegar a su actual puesto, ha ocupado casi todos los cargos, lo que le ha permitido vivir de cerca la evolución de la hermandad, especialmente en momentos críticos. “Cuando yo empecé, la hermandad estaba bastante estancada. El problema fundamental era que se iba envejeciendo y no entraba gente joven”, recuerda. Esa situación, admite, ponía en peligro la continuidad del proyecto: “Se estaba diluyendo poco a poco”.

Juanma García, hermano mayor, cristo divino Cautivo @ Gonzalo Pérez Gonzalo Pérez Fotógrafos

El punto de inflexión llegó en 2018, cuando asumió el cargo de Hermano Mayor. Desde entonces, uno de sus principales objetivos ha sido rejuvenecer la base de hermanos y abrir la institución a nuevas generaciones. “Era una de mis obsesiones: que entrase gente nueva”, enfatiza. Para lograrlo, no dudaron en adoptar decisiones disruptivas en ese periodo. Una de las más notables fue cambiar la forma de procesionar. “Pasamos de un trono tradicional castellano, hermoso pero sobre ruedas, a un trono sobre andas, sin tener cuadrilla. Eso era lo que más nos asustaba”, explica. Sin embargo, esa apuesta resultó ser un acierto.

En la actualidad, la hermandad cuenta con una cuadrilla consolidada y, sobre todo, con una notable presencia de jóvenes. “Eso ha atraído a mucha gente, especialmente joven, y ha revitalizado enormemente la hermandad”, afirma. Los datos evidencian esa transformación: de apenas 70 u 80 hermanos en 2018, se ha superado la cifra de 180 en la actualidad. “Algo se ha hecho bien”.

En este contexto de renovación y crecimiento también surge la gran novedad de este año: la procesión conjunta con la imagen de la Virgen. Una idea que llevaba tiempo gestándose y que finalmente se concretará este Jueves Santo. “Desde el inicio de mi mandato hablé con el Hermano Mayor de la Hermandad del Patriarca San José, de Getafe, que son escolapios como nosotros y están hermanados. Y le dije: tenemos que hacer el esfuerzo de traer a la Virgen para que procese con el Divino Cautivo”, relata Juanma. La relación entre ambas corporaciones ha sido fundamental para hacerlo posible. Según cuenta el entrevistado, no es una colaboración improvisada. Hace una década, en 2016, la hermandad madrileña ya participó en una procesión en Getafe junto a ellos. Ahora, coincidiendo con el 70 aniversario de fundación de la otra hermandad, se da este reencuentro. “De alguna forma nos están devolviendo la visita”. El resultado será una imagen inédita en la capital, con un fuerte componente emocional y simbólico: “Es algo muy bonito, porque refleja ese espíritu de unidad entre hermandades”, destaca. En un entorno donde la colaboración es esencial, este tipo de iniciativas adquiere un valor especial: “Muchas veces necesitamos ayuda a muchos niveles, y es muy importante saber que hay otras hermandades dispuestas a colaborar”.

Juanma García menciona que la imagen que se verá en las calles no será solo una novedad estética, sino también el reflejo de una hermandad en transformación, más abierta, más dinámica y más conectada con su entorno. Una evolución que, como reconoce su Hermano Mayor, ha sido fruto de años de trabajo y de una clara apuesta por el futuro. “Ahora mismo la hermandad tiene un aire nuevo, una trayectoria muy saneada. Estamos contentos”, concluye.

Start typing and press Enter to search