Uriarte demanda aclarar si son Ferraz o Moncloa los responsables de financiar los bots destinados a encubrir el autoplagio de Cuerpo.


La catedrática de Ciencia Política Edurne Uriarte ha criticado la respuesta que la «máquina del fango» del Gobierno socialista ha proporcionado a la información publicada por OKDIARIO sobre la tesis doctoral de Carlos Cuerpo, el nuevo vicepresidente primero del Ejecutivo. «El ataque consiste en inundarte en tus redes sociales con un ejército de bots, es decir, cuentas falsas, que lanzan todo tipo de insultos, descalificaciones y mentiras», explica la diputada del PP.

Uriarte recuerda el núcleo del problema: la inclusión en la tesis, «sin cita alguna», de un trabajo que Cuerpo publicó unos años antes junto a otra autora, un texto no referenciado que ocupa 28 páginas de una tesis de 112, lo cual va «en contra de las normas académicas de las tesis doctorales, que no solo deben incluir trabajo original, sino citar obligatoriamente cualquier otro trabajo».

La escritora lo describe en su columna en El Debate como una «gran chapuza» y enfatiza la pregunta que esto inevitablemente suscita entre la ciudadanía: si Cuerpo es tan poco riguroso con los datos en su tesis, ¿cómo gestionará los datos de la economía nacional?

Sin embargo, el foco de su artículo está en la reacción del gobierno: en lugar de pedir al vicepresidente que respondiera a las preguntas de OKDIARIO, según Uriarte se optó por movilizar «un ejército de bots, es decir, cuentas falsas, con todo tipo de insultos, descalificaciones y mentiras», con el objetivo dual de «atemorizarte y silenciarte» y de generar dudas sobre la información.

La autora ha anunciado que solicitará a los organismos creados por Sánchez para combatir el odio y la desinformación que investiguen este caso y esclarezcan quién financia y maneja esos bots, «si Ferraz o directamente Moncloa».

Un aspecto sorprendente es la conclusión que extrae sobre la figura de Cuerpo: el nuevo vicepresidente llegaba con un aura «no solo de economista riguroso, sino también educado y dialogante», pero tras los primeros tropiezos «se han acabado el diálogo y las buenas maneras».

Para Uriarte, el reciente número dos del Gobierno ya ha recurrido a prácticas que califica de «dignas de estudio», lo que convierte su caso en un síntoma más de la doble moral que, a su juicio, caracteriza al Gobierno de Pedro Sánchez.

Start typing and press Enter to search