Marlaska se muestra dispuesto a renunciar por el caso del exnúmero dos de la Policía si la víctima siente que no recibió la protección adecuada.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado en el Congreso que está dispuesto a renunciar si la víctima del supuesto caso de agresión sexual considera que no se sintió protegida por el Ministerio. El titular de Interior defendió que su departamento no tenía conocimiento previo de los hechos y que actuó de manera inmediata en cuanto se hicieron públicos.
La controversia surge tras la dimisión del hasta ahora director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, que es investigado por un tribunal de Madrid por una presunta agresión sexual a una agente subordinada.
Dimisión supeditada al sentir de la víctima
Durante la sesión de control al Gobierno, Marlaska expresó que solo aceptará una crítica proveniente de la denunciante.
“Si la víctima siente que este ministro le ha decepcionado o no se ha sentido protegida, naturalmente renunciaré”, declaró ante el pleno, en medio de las insistentes demandas de dimisión por parte del Partido Popular.
El ministro destacó que el caso representa para él una “decepción manifiesta” y resaltó que su prioridad es el apoyo a la denunciante y el respeto al proceso judicial.
Interior rechaza tener conocimiento previo
Marlaska ha sostenido que ni el Ministerio ni la Dirección General de la Policía tenían conocimiento de la denuncia hasta el día anterior a la dimisión del alto mando. Según explicó, el abogado de la agente mantuvo los hechos en secreto y ningún sindicato ni órgano interno tuvo conocimiento previo.
El titular de Interior aseguró que, de haber tenido el mínimo conocimiento, se habría solicitado el cese inmediato, tal como se hizo después de analizar la querella.
El juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ha citado a comparecer al exDAO el 17 de marzo, tras admitir a trámite la querella por hechos que podrían constituir delitos de agresión sexual, así como posibles coacciones y lesiones psíquicas.
Investigación interna por presuntas coacciones
Simultáneamente, el Ministerio ha iniciado una investigación interna a otro comisario, considerado una persona de confianza del exDAO, por su presunta implicación en coacciones a la víctima para impedir que denunciara.
Según la querella, el mando habría contactado a la agente tras los hechos para ofrecerle un cambio de destino, lo que la denunciante interpretó como una presión indirecta.
Interior ha solicitado su relevo y ha comenzado una información reservada para aclarar su actuación.
Tensión política y amenaza de acciones legales
El caso ha generado un intenso enfrentamiento político. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al Gobierno de “saber, ocultar y proteger” al alto mando policial, una afirmación que el ministro ha desmentido categóricamente.
Marlaska ha advertido que llevará a juicio a quienes afirmen fuera del Congreso que el Ministerio conocía los hechos y los encubrió, considerándolo calumnias.
Mientras tanto, el Gobierno reafirma que la prioridad es el apoyo a la víctima, la depuración de responsabilidades y la preservación del prestigio de la Policía Nacional.


