Page solicita elecciones debido al «afrontamiento» del nuevo modelo de financiación, mientras Madrid prepara una acción legal contra la distribución hacia Cataluña.


El anuncio del nuevo modelo de financiación autonómica ha ocasionado una división política sin precedentes entre las comunidades y también dentro del PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha solicitado este viernes elecciones generales ante lo que ha calificado como un “atropello” a la igualdad territorial, mientras que la Comunidad de Madrid ha informado que ya está considerando todas las acciones legales posibles contra un sistema que considera que “perjudica a los madrileños y favorece, mayormente, a los independentistas”.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado que el nuevo modelo aumentará la financiación autonómica en 20.975 millones de euros, de los cuales 4.700 millones irán a Cataluña, lo que representa el 23% del total, gracias a la incorporación del principio de ordinalidad, que asegura que Cataluña no aporte más de lo que recibe.

El modelo también incluye la cesión del 55% del IRPF y del 56,5% del IVA a las comunidades, lo que, según Montero, “incrementa la solidaridad del sistema”. No obstante, desde varias autonomías se acusa al Gobierno de diseñar un reparto “a la carta” para satisfacer a los socios independentistas.

Madrid anuncia batalla legal

La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, ha sido tajante al afirmar que el nuevo sistema “está dañando a los madrileños porque con sus impuestos se va a financiar la fiesta independentista”. La dirigente regional ha declarado que su departamento ya está evaluando “todos los recursos legales” para detener el modelo y ha acusado a Montero de “difamar y mentir” al implicar a Madrid por un supuesto dumping fiscal.

Albert ha subrayado que la ministra “está a las órdenes de su amo” y que el objetivo es mantener a Pedro Sánchez en La Moncloa a costa de un reparto desigual. De acuerdo con los cálculos de Hacienda, Madrid recibiría 2.555 millones más en 2027, pero la región considera que esta cifra es insuficiente en comparación con el trato preferencial a Cataluña.

Page rompe la disciplina socialista

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ido más allá al demandar que “hablen los españoles” antes de que avance lo que ha calificado como “el mayor ataque a la igualdad en toda la democracia”. Desde Ciudad Real, el líder socialista ha expresado su descontento por que el modelo se haya pactado “con unos independentistas que desean romper España” y ha advertido que no participará “bajo ningún concepto” en lo que ha denominado un “intento de suicidio político de la izquierda”.

Para Page, el nuevo sistema no ha sido negociado con las comunidades y se está “sirviendo el plato frío al resto”, denunciando que se rompen décadas de defensa de la progresividad fiscal: “Que pague más quien más tiene, sí, pero no para que se lleve más quien más tiene”.

Andalucía y otras comunidades se suman a las críticas

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, ha alertado de que se está creando “un traje a medida de Junqueras” que no se ajusta a territorios como Andalucía. Para Moreno, la ordinalidad es sinónimo de “desigualdad y ruptura de la igualdad entre españoles”, una situación que su comunidad no está dispuesta a aceptar.

Con este panorama, el nuevo modelo de financiación surge rodeado de firmes rechazos políticos y con la amenaza de una avalancha de recursos judiciales, lo que anticipa un prolongado y complicado recorrido parlamentario para una reforma que ya ha abierto una de las mayores brechas territoriales de los últimos años.

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