Despedida a Sito, el querido comerciante de pañuelos en Santa María de la Cabeza que convirtió el paso de cebra en su oficina.
“Decía que tenía que ir a la oficina. Que no podía interrumpir su trabajo y que continuaríamos la conversación...
“Decía que tenía que ir a la oficina. Que no podía interrumpir su trabajo y que continuaríamos la conversación...