Simeone se siente tranquilo en el Atlético de Madrid.
Superada la decepción en la Supercopa y después de cumplir el trámite copero en A Coruña, el Atlético de Madrid inicia este domingo una segunda vuelta frente al Alavés, en la que necesita que se produzcan muchos cambios para no solo luchar por LaLiga, sino también acercarse a un subcampeonato que garantizaría su participación en la próxima Supercopa.
Recuperar al mejor Julián Álvarez, encontrar un compañero ideal para el argentino o hacer resurgir a un Álex Baena que dista del futbolista que lideró al Villarreal el año pasado. Estas son algunas de las tareas que tiene Diego Simeone para la segunda parte de la temporada, por lo que el Atlético debe evitar sorpresas y prevenir cualquier tipo de problema físico, como el que sufrió recientemente Koke Resurrección.
Koke celebra su gol contra el Girona / EFE
Una simple sobrecarga
El mediocentro se entrenó individualmente el domingo debido a una sobrecarga que le impidió participar también el lunes, y por la que Diego Simeone decidió darle descanso en el torneo del KO para asegurarse de que estará al 100% para el domingo contra el Alavés, aunque ya no contará con un Conor Gallagher que se ha convertido en jugador del Tottenham.
Con ese objetivo, Koke regresó este jueves para comenzar a reintegrarse progresivamente al trabajo en equipo, después de haber disfrutado de una jornada de descanso el miércoles. La plantilla del Atlético de Madrid, con las únicas bajas de Clement Lenglet y Nico González, se ejercitó bajo las órdenes de Simeone en la primera de tres sesiones de entrenamiento que tendrá para preparar el encuentro contra los babazorros.
El defensor francés, con un esguince en el ligamento colateral medial, y el extremo argentino, lesionado muscularmente el 21 de diciembre, trabajaron al margen durante los minutos previos al entrenamiento, evolucionando de manera positiva en sus respectivas recuperación. Por otro lado, los titulares en la Copa trabajaron a un ritmo más bajo que el resto del equipo.



